Ahora dócil, Chávez saca a su embajador
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Hugo Chávez seguía ayer de festejo corrido tras el triunfo electoral del domingo para un
nuevo mandato como presidente de Venezuela. Ahora inicia una gira continental por Brasil,
Bolivia y la Argentina, donde pondrá nuevo embajador.
Hablaba Kirchner, claro, de Alicia Castro, instalada al frente de la embajada argentina en Caracas y chavista declarada. Es cierto: Capella, a pesar de que defendía a Kirchner, frecuentaba otros búnkers donde eran más que críticos de la gestión del patagónico. No sólo eso: también financiaba a los díscolos.
Incómodo por esas incursiones, Kirchner protestó frente a Chávez, que decidió convocar a Capella a Caracas con la excusa de las elecciones. Por esos días, el vicepresidente José Vicente Rangel ratificó a Capella, pero ayer, el propio presidente, le bajó el pulgar.
«Roger es mi amigo, pero se equivocó y le dio armas a la oposición interna y a la prensa de extrema derecha», dijo Chávez al justificar la decapitación de Capella, antes de viajar a Buenos Aires a reunirsecon Kirchner, tras un paso por Brasilia y como escala previa a su estadía en Cochabamba, Bolivia.
¿Además de tomar un vaso de vino con el patagónico, consultará Chávez con Kirchner sobre a quién designará en reemplazo de Capella en Buenos Aires? No será necesario: el venezolano ya designó al sucesor y se lo informó privadamente a Kirchner, asegurándole que será más moderado y que suspenderá la « diplomacia activa».
Por lo pronto, hasta ayer, en Miraflores, no había indicios sobre quién sería el futuro embajador. Para los chavistas, Buenos Aires es una embajada atractiva y no faltaba quien atribuía la caída de Capella a un operativo interno desde el propio chavismo.
En otras mesas, más crudos, atribuían el derrape del ahora ex embajador a su propia impericia o, incluso, a una ineficacia global de la diplomacia venezolana desde que Alí Rodríguez, enfermo, tuvo que dejar la Cancillería. Cierto o no, el fenómeno se repite: en los últimos doce meses en México, Perú, Chile y la Argentina, hubo ruido con los embajadores venezolanos.



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