Ahora Kirchner quiere cobrar deuda a Castro
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Luego hubo otros cuatro anuncios sobre potenciales fechas para la visita, la última preparada para marzo o abril de 2005, cuando se iba a organizar una reunión de la Comisión Mixta Económico Comercial Argentina-Cuba que negocia desde hace dos años la apertura comercial bilateral, evento que ahora está en duda. Según la hipótesis de la Cancillería argentina, la suspensión por tiempo indefinido del viaje de Kirchner a La Habana debería ser interpretada por Fidel Castro como una contrariedad, ya que, según los datos que el fallido Raúl Taleb enviaba a Buenos Aires, la recepción que se le hubiera dado al patagónico sería la de una especie de héroe de la r evo l u c i ó n , comparabl e con los periódicos despliegues diplomáticos con que se agasaja en La Habana al venezolano Hugo Chávez. Se esperaba además un discurso de Castro agradeciendo la defensa de Kirchner a la isla en la ONU y alguna que otra embestida contra Miami y George W. Bush ante la mirada del argentino, cosas que ahora no sucederán.
No será la primera vez que el gobierno nacional plantea este problema. En aquel viaje de Bielsa a La Habana también se presentó la cuestión ante el ministro de Relaciones Exteriores cubano, Felipe Pérez Roque,que dio una respuesta conocida para el gobierno argentino: «Queremos una quita de 75% de lo que debemos, ¿le suena?», horrorizado sobre la llamada «propuesta de Dubai» a los bonistas defaulteados. El proyecto se completaba con la intención de la isla de pagar ese 25% que sí se reconocería con medicamentos y servicios de hospital para argentinos que deseen tratarse de hepatitis y traumatismos varios en ese estado caribeño y socialista.
En esos días, según los cálculos del gobierno de Kirchner, Cuba debía unos 1.506 millones de dólares por la actualización de los créditos comerciales que le otorgaron al régimen de Fidel Castro durante las presidencias de Juan Perón (1974) y Raúl Alfonsín (1984). Los cubanos jamás hicieron pagos por estos préstamos, como tampoco los gobiernos argentinos pusieron mucho empeño en cobrarlos. En realidad, Cuba es hoy un país absolutamente insolvente y sin capacidad real de liquidar algún porcentaje aunque mínimo de esa deuda.
Hubo dos países que sí lograron algún tipo de avance en este tema, México y España, con los que también Cuba mantiene una abultada deuda. Tampoco cobraron un solo centavo, pero consiguieron un lucrativo plan de capitalización de la deuda que permitió a España ser el principal explotador de los recursos turísticos de la isla y a México el mayor proveedor de servicios públicos y constructor de obras públicas en la historia del régimen de Castro.




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