23 de noviembre 2001 - 00:00

Ajuste posterga cambios de Ibarra

Las cuentas de la Ciudad demoran los cambios en el gabinete porteño de Aníbal Ibarra. El presupuesto para el próximo ejercicio tendrá una poda de aproximadamente 10% con respecto al proyecto ya presentado en la Legislatura porteña, que será modificado a partir de la semana próxima y avanzará con aumento de impuestos y pago en LECOP a proveedores.

El jefe de la Ciudad postergó para mañana el acto de asunción de dos nuevos secretarios de la gestión y tres subsecretarios, pero dejó pendiente el achicamiento de la estructura para dentro de 15 días, por varias cuestiones: una es la pelea política por el reparto y recorte que el Frepaso mantiene con sus socios radicales y la otra cuestión es que las cuentas cierren para esa distribución.

En los últimos meses, la Ciudad dejó de percibir $ 80 millones en tributos y además la Nación mantiene una deuda de similar monto con la Capital, que provocó que Ibarra no pagara el último mes el incentivo docente, que forma parte de los $ 267 millones que recibe la Ciudad del gobierno nacional como cuota fija de coparticipación, incentivo a los maestros y profesores del nivel terciario.

• Techo

Ahora esa deuda le será liquidada en LECOP, y luego la Capital recibirá un techo de $ 100 millones en esos bonos. La idea de los funcionarios porteños es que los LECOP se utilicen para el pago de impuestos nacionales que hacen AUSA (Autopistas Urbanas, sociedad del Estado) y el Banco de la Ciudad de Buenos Aires, que sumarían $ 3 millones de los $ 5 millones que calculan recibirán por mes en LECOP. El resto se destinaría al pago a proveedores.

Los funcionarios de Hacienda están, además, estudiando cómo y cuánto recortar del presupuesto 2002, en función de la baja en la recaudación y la recesión, con una consigna que les dio Ibarra: «No quiero bajar en el gasto para asistencia social ni en las obras de infraestructura».

En principio, estudian una rebaja horizontal que afecte todas las áreas con propuestas que haga cada secretario, además de la eliminación de un lote de direcciones que tiene prevista Ibarra. Eso no sería suficiente para equilibrar el presupuesto, estimado en $ 3.000 millones, por eso los funcionarios avanzarán en la suba del Impuesto a los Ingresos Brutos a los mayoristas de alimentos y supermercados.

Al sector le habrían ofrecido que se hiciera cargo de un programa de asistencia para mujeres embarazadas de escasos recursos, en lugares de la Ciudad donde el índice de mortalidad infantil es muy alto. Querían que los supermercadistas proveyeran leche y otros productos para repartir en la consulta médica y así controlar los embarazos y la nutrición de esa población. Argumentan que, al no haber acuerdo en ese sentido, se ven obligados a duplicar la tasa de Ingresos Brutos, porque además aseguran que los supermercados venden en la Capital al mismo precio que en la provincia de Buenos Aires, donde ya la tasa que rige es de 3%. Con esa suba estiman recaudar $ 20 millones más.

• Compensación

No descarta el Gobierno porteño que la Legislatura termine aprobando el proyecto de ley para subir también la alícuota que tributa el sector financiero, de 4,9% a 5,5%. Si bien Ibarra dijo que el Ejecutivo no lo había contemplado y desligó la responsabilidad en los legisladores de la Ciudad, creen que llegado el caso el instrumento les sería útil para compensar la pérdida en la recaudación y mantener las cuentas equilibradas, como las recibieron de la gestión de Fernando de la Rúa en la Capital.

De otra manera, los asesores frepasistas de Ibarra lo impulsan a tomar un crédito externo para poder iniciar las pretenciosas obras de subterráneos y reservorios que anunció, dando como garantía los LECOP y la recaudación de AUSA, en conjunto $ 220 millones.

Antes que cualquiera de esas medidas, Ibarra quiere presentar que ha reducido el gasto en su administración, por eso estudia el achicamiento de su abultado plantel en detalle.

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