Con un inédito corte de boletay la peor performance del PJ en las últimas décadas, Julio Alak entregó el domingo la intendencia de La Plata, víctima de una colección de errores y de una ajustada estrategia del opositor Pablo Bruera, que le sacó casi 20 mil votos de ventaja.
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Junto con la caída de Manuel Quindimil en Lanús, por su condición de multielectos, la derrota de Alak impactó en el mapa político. Tiene alcances varios: no sólo por ser la capital provincial; también reconfigura la relación de fuerzas hacia dentro del kirchnerismo.
Un dato para recordar: el año pasado, a modo de entente contra Felipe Solá, Alak se alió con Aníbal Fernández y Carlos Mosse para tratar de quedarse con el control de la Cámara de Diputados. Los tres tuvieron derrotas territoriales el domingo y quedan sentidos.
De hecho, Solá fue uno de los pilares del revés de Alak o, dicho de otro modo, de la victoria de Bruera. El gobernador jugó en La Plata una de sus pulseadas más fuertes al punto de que fue quien animó una alianza entre Bruera y sectores del kirchnerismo local.
La movida resultó exitosa: dos de los operadores de Solá en La Plata, el senador Juan Amondarain y el diputado Raúl Pérez, antiguos socios de Alak, impulsaban la postulación de Carlos Castagnetto, pero en un movimiento a dos bandas se arrimaron a Bruera.
De ese modo, esa porción de lo que fue el alakismo se le sumó a Bruera y aportó parte de los votos necesarios para que el diputado se quede con la jefatura comunal. En esa gestión intervino, en persona, Solá. Incluso, el pacto se hizo en la Gobernación.
A su vez, vía Solá, hubo otras contribuciones al esquema de Bruera: el Movimiento Evita, de Emilio Pérsico, que también le arrimó estructura y votos al Bruera ganador.
En tanto, a Alak se le escurrieron los votos por todos los frentes. Un detalle: fue la peor elección del PJ oficial, con 18% de los votos, en una presidencial en las últimas dos décadas.
Aporte
El derrotado le acercó, así y todo, la mitad del 35% de los votos que obtuvo Cristina de Kirchner, mientras el resto lo aportó Bruera con un pequeño porcentaje de Castagnetto.
El altísimo índice de corte de boletas tuvo otro indicador: aunque Bruera pisó el 30%, su lista de senadores provinciales, encabezada por Iván Maidana, apenas superó los 15 puntos, a una centésimas de obtener una banca. De no ocurrir, será el ARI el que logrará dos escaños para el Senado.
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