«Quiero una lista de unidad en los diputados nacionales, para que me acompañen, ¿está claro?». Así se expresó el ex presidente Raúl Alfonsín, antes de partir a EE.UU., ante los dirigentes radicales bonaerenses que fueron convocados al comité nacional del partido. El propósito del líder radical apunta a evitar una interna desgastante en un nivel de candidatos que se busca homogeneizar. Leopoldo Moreau, titular del comité de la provincia de Buenos Aires de la UCR, llamó para hoy a las 18 a una reunión de mandos del sector interno al que denominan Alianza Radical. Están en él, además de Moreau (1ª), Federico Storani (La Plata), Juan Manuel Casella (3ª), Angel Roig (5ª), Néstor Saggese (5ª), Pascual Cappelleri (3ª) y Mario Spada (6ª), cada uno de ellos dominando territorialmente alguna de las 8 secciones electorales de la provincia. Capaz de contener a los más de mil asistentes, calculan, se realizará en el Salón Loprete, en Luis Sáenz Peña e Independencia.
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Sin embargo, y más allá de la importancia de este sector interno, la reunión se hace con el objeto de «respaldar al gobierno de Fernando de la Rúa y quebrar la hegemonía justicialista» en la provincia, afirmó ayer a este diario Moreau. Con el agregado impuesto por Alfonsín, proclamado candidato a senador nacional, pidiendo una lista de unidad para diputados nacionales. Para ello ya está funcionando una comisión que integran Victorio Bisciotti y Francisco Mugnolo (por el sector de Enrique «Japonés» García, Melchor «Cholo» Posse y Ricardo Alfonsín) y César Martucci y Eduardo Santín (por Alianza Radical).
Por lo pronto ya han llegado a un acuerdo: la discusión por la renovación de autoridades partidarias quedará postergada para después de las elecciones generales de octubre próximo. Mezclar cargos partidarios y electivos creen que es nocivo para la salud de la UCR bonaerense.
Así como no se discute la candidatura de Alfonsín a senador y se buscará una lista de unidad en los diputados nacionales, no existe el mismo ánimo en las 8 secciones electorales, que deciden la renovación de la mitad de las cámaras de diputados y senadores de la provincia. Son 46 y 23 bancas, respectivamente, donde deberán además discutir el intercalamiento no sólo de mujeres en cumplimiento del cupo, sino del aporte que haga el Frepaso, siempre ávido de ocupar lugares. La embestida del Frepaso, que designa a sus candidatos «a dedo» y no sufre el desgaste de internas, le saca el sueño a más de un radical. Liderado aunque deteriorada políticamente por Graciela Fernández Meijide, con laderos como Rodolfo Rodil, Eduardo San Pedro y Alejandro Mosquera, el frepasismo hará un esfuerzo para ampliar su base militante y lograr la mayor inserción posible en las listas. Sin olvidar que tanto en el Congreso como en la Legislatura bonaerense las bancas que se renuevan vienen de 1997, cuando la Alianza UCR-Frepaso hizo su mejor elección, derrotando al peronismo. Los escaños en juego son más de los que arriesga el PJ, poniendo en riesgo el control de ambas cámaras legislativas. Por eso es que aun cuando se descarta la posibilidad de la unidad en este nivel político en la UCR, seguramente habrá internas.
Lo mismo que en los municipios, que sobre 134, la UCR ocupa 63. Y ningún intendente quiere perder porque ello implica modificar la composición de los Concejos Deliberantes, rama legislativa en el nivel municipal. «Los intendentes están preocupados por los Concejos Deliberantes», admitió anoche Moreau.
Es quizá por todo esto que el titular del comité de la provincia destacó ayer que «una estrategia de poder exige dejar de lado expectativas de futuros posicionamientos para tomar en cuenta la gravedad del momento que vivimos y la necesidad de reforzar la solidaridad que deben tener los radicales entre sí». La asamblea que se realizará hoy pondrá a prueba estas manifiestas intenciones; y para ello deberán resignar lugares en las listas, algo que para los radicales ha terminado siempre en un enfrentamiento interno.
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