Aliados de Duhalde insisten con reforma constitucional
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• Sueldos
La propuesta de Duhalde, además del rechazo de los mandatarios provinciales, cosechó reparos en el ámbito parlamentario y en la misma bancada PJ. Curiosamente, los cuestionamientos partieron de legisladores cercanos a Rodríguez Saá, promotor de una modificación de la Carta Magna desde comienzos de diciembre del año pasado. Las objeciones no parecen antojadizas. Básicamente, se concentraron en la inconveniencia de llamar a comicios para convencionales, cuando no existe dinero para pagar campañas, logística y escrutinio. Si escaseaban fondos para que la ciudadanía eligiera un nuevo presidente en marzo y, por esa razón, se le dio a Duhalde mandato hasta diciembre de 2003 en la Asamblea Legislativa, no resultaba muy adecuado hacerlo en junio para consagrar convencionales.
Tampoco había acuerdo sobre mantener -tal como hacía la propuesta Yoma-los comicios directos para presidente de la Nación, establecidos en la reforma del '94, y que regirán en 2003. Rodríguez Saá, como la mayoría de los caciques de las denominadas provincias «chicas», pretendía volver al sistema de Colegio Electoral o indirecto que diluía la supremacía de los distritos grandes, Buenos Aires, Capital Federal, Córdoba y Santa Fe.
• Compensación
Con el sistema actual --avala-do por la iniciativa duhaldista-, las provincias con mayor cantidad de habitantes son las que definen la consagración presidencial. En cambio, el anterior régimen compensaba esta desigualdad con la nominación de electores.
Asimismo, el ex gobernador de San Luis y ex presidente interino había ideado un mecanismo de convocatoria, sin necesidad de gastar en urnas. Los estatuyentes podrían haber sido elegidos por las Legislaturas provinciales, de acuerdo con la cantidad de votos que obtuvo cada partido o frente el 14 de octubre. En esa línea, Negre de Alonso presentó un proyecto de resolución para crear un comisión de asesoramiento para la reforma ad honorem, animada por gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, ex mandatarios del interior, ex legisladores de provincias, ex convencionales, constitucionalistas, diputados y senadores en funciones.
Carlos Menem, que debió ceder en el '94 a la imposición de Raúl Alfonsín de elección directa para conseguir la reelección del año siguiente, ya pidió la vuelta al Colegio Electoral, a comienzos de la gestión delarruista. Su sobrino, el diputado Adrián Menem, presentó un proyecto, tras la renuncia de Carlos Chacho Alvarez, que contemplaba la elección presidencial indirecta, la eliminación de la figura del vicepresidente al igual que en Chile, la supresión del voto obligatorio y la reforma por enmiendas.




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