Amenaza hoy la UCR con fractura en Diputados
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La crisis radical afectará indirectamente la candidatura de Roberto Lavagna a presidente. Raúl Alfonsín y Federico Storani le habían prometido al ex ministro kirchnerista que pondrían la estructura partidaria al servicio de su postulación. Eso ya no será posible con el centenario partido dividido. No tendrá Lavagna entonces ni el respaldo orgánico de la UCR ni del Partido Justicialista, ya que el grupo El General de Jorge Sarghini y Francisco de Narváez se presenta como un desprendimiento rebelde del PJ del neokirchnerista José María Díaz Bancalari.
Iglesias criticó ayer en duros términos a Kirchner, a quien calificó como «un tirano que tiene el sueño del poder total». «Los que están enamorados, encantados o comprados, que se vayan, porque no podemos tener quintacolumnas» dentro del partido, sostuvo Iglesias y subrayó que será la Convención Nacional la que, como mayor autoridad partidaria, fijará la estrategia electoral de la UCR de cara a 2007.
De esta forma, el jefe del radicalismo -que impulsa la eventual candidatura presidencial de Lavagna- salió a desafiar a los dirigentes partidarios que están trabajando por realizar una alianza electoral con el gobierno, que el kirchnerismo denominó como « concertación plural».
Entre ellos se encuentran los gobernadores Julio Cobos (Mendoza), Gerardo Zamora (Santiago del Estero), Arturo Colombi (Corrientes) y Miguel Saiz (Río Negro), quienes este fin de semana encabezaron un encuentro de radicales kirchneristas en la localidad bonaerense de Vicente López.
«El problema es el daño que causan al partido tratando de arrastrar todo lo que puedan», dijo Iglesias al referirse a esa reunión. Sin embargo, el jefe partidario y diputado nacional no dejó pasar la oportunidad de señalar que el acercamiento que han tenido con el gobierno algunos dirigentes de la UCR constituye «una traición, un fraude a quienes depositaron su confianza» en ellos.



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