24 de noviembre 2004 - 00:00

Anticonceptivos: tema de sutiles pero no los hay

Ginés González García reflotó ayer la polémica entre su ministerio y los obispos católicos al responder las críticas del ultraortodoxo de La Plata por promover el reparto de preservativos entre los jóvenes.
Ginés González García reflotó ayer la polémica entre su ministerio y los obispos católicos al responder las críticas del ultraortodoxo de La Plata por promover el reparto de preservativos entre los jóvenes.
Ginés González García puso ayer en peligro su cargo al caer en el síndrome de los políticos que quieren aumentar la adrenalina y pelearse con un obispo católico. El ministro de Salud acusó en Mar del Plata al arzobispo de La Plata, monseñor Héctor Aguer, de defender a los «poderosos», en el marco de una dura polémica en torno a la distribución gratuita de preservativos.

Un regalo para Aguer, que en estas horas está de fiesta con la visita del cardenal Renato Martino, uno de los encargados en el Vaticano de la campaña internacional por la defensa de la vida desde el momento de la concepción, doctrina a la que adhirió el gobierno peronista de Carlos Menem.

«Yo estoy muy tranquilo con lo que hago, porque lucho en forma responsable para que haya una salud reproductiva buena, donde se trate de evitar la transmisión del sida y los embarazos no deseados», dijo el ministro.

En el marco de unas Jornadas Provinciales de Salud, González García respondió a las críticas de Aguer, quien en una homilía de la semana pasada dijo que fue «patético ver cómo, en los bosques de Palermo, el Ministerio de Salud de la Nación repartió preservativos» en el Día de la Primavera.

«A mí lo que me preocupa es que no se repartan preservativos todos los días. Con una salud reproductiva y responsable se intenta evitar la transmisión del sida y los embarazos no deseados entre los adolescentes», replicó el funcionario.

«Monseñor me calificó duramente, pero creo que patético es que tengamos un 25 por ciento de mamás que son adolescentes y que tratemos de no dar vuelta esta situación»,
añadió.

González García
sostuvo que es consciente de que «cualquier religión lo primero que defiende es la vida».

«En ese sentido -apuntó- prefiero defender un programa de prevención y no lo que habitualmente defiende Aguer, que es la protección a los poderosos. Yo prefiero seguir defendiendo a los más débiles», aseguró González García.

• Cuestionamientos

En una homilía que pronunció para celebrar el 122° aniversario de la ciudad de La Plata el viernes último, Aguer había calificado de «patética» la distribución de profilácticos a estudiantes.

«Triste destino veo en una sociedad cuyo ministro de Salud anda repartiendo preservativos el Día de la Primavera en los bosques de Palermo», disparó en aquel momento el religioso. Además, cuestionó que la educación pública en la Argentina sea «atea, laica y alejada de Dios» y que «una multitud de niños sean bautizados» y luego en la educación pública «no tengan acceso a contenidos que den cuenta de esa fe».

El 6 de julio pasado, el mismo arzobispo mantuvo un entredicho con el presidente Néstor Kirchner después de haber criticado duramente la situación social por la que atraviesan los argentinos. Aunque sin nombrarlo explícitamente, en esa oportunidad el Presidente exhortó a «algunos pastores» de la Iglesia católica, preocupados por la situación social del país, a «terminar con las declaraciones» y les propuso en cambio que le acerquen «todas las ideas» para solucionar el problema de la pobreza.

Entre otros conceptos, Kirchner acusó a Aguer de conocer a los pobres «por
verlos en televisión», lo definió como «fiador de algún interesante financista de esta Argentina que estuvo preso» -en referencia a Francisco Trusso-y le pidió terminar «con las declaraciones sobre que le duelen los pobres».

Se espera para hoy que Aguer, aprovechando el tinglado montado por el ex embajador Esteban Caselli para celebrar la visita de Martino, le responda al también bonaerense Ginés.

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