La grilla de dirigentes justicialistas que en Córdoba integran el comando Menem Presidente-De la Sota Gobernador, y que ayer oficializaron el lanzamiento (de hecho ya se había anunciado en el inicio de la campaña), representa el núcleo duro del delasotismo, por lo que deducir desde ahí cuál es la posición del gobernador cordobés en el escenario electoral nacional es casi una obviedad.
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En ese esquema figuran Herman Olivero, el presidente de la Legislatura provincial y virtual vice gobernador, ya que ese cargo quedó vacante después que Germán Kammerath asumiera como intendente de la ciudad capital. Olivero es uno de los hombres de la mesa chica provincial y ningún gesto o decisión política por él asumida puede ser interpretado como ajeno a De la Sota. Es, además, quien funcionó como nexo en 1998 con el menemismo cuando el actual gobernador de Córdoba ganó la elección.
Un segundo nombre reafirma aun más la pertenencia de este sector con De la Sota: Francisco Fortuna, actual presidente del bloque justicialista y referente de los departamento electorales del centro provincial. Fortuna es uno de los dirigentes con mejor imagen pública y viene de ganar el domingo pasado, con un hombre propio (Osvaldo Vottero) la intendencia de su ciudad, Oncativo, con 72 por ciento de los votos. Por su parte, Roberto Urquía, otro de los integrantes del comando Menem Presidente-De la Sota Gobernador, es legislador provincial y, además, dirigente empresarial fuerte a escala nacional del sur cordobés.
• Espacio central
Ocupa Urquía hoy un espacio central en la campaña de De la Sota por la reelección en la coordinación de los equipos técnico, un virtual jefe de campaña. Será, además, el primer candidato a senador nacional por Unión por Córdoba (el frente que lidera el peronismo), decisión ya tomada por el propio De la Sota con el propósito de enfrentar con alguna garantía de éxito la nominación del radical Rubén Martí, si es que el radicalismo lo confirma candidato.
A la lista se suman otros dos referentes clave del interior: Gumersindo Alonso y Nora Bedano de Acastello. El primero es el referente histórico del delasotismo en Río Cuarto, y último vencedor en la elección legislativa de ese distrito, el segundo en importancia en la provincia.
Nadie duda del sello «delasotista» en cualquier actitud política que asuma. Alonso fue también uno de los «vínculos» entre De la Sota y Menem en el '98, cuando ocupó la Secretaría de Agricultura. Bedano es legisladora por Villa María, la tercera ciudad en importancia de la provincia donde es intendente su marido, Eduardo Acastello, actual presidente de la Federación Argentina de Municipios.
A estos dirigentes se suman legisladores e intendentes mayoritariamente incluidos en el aparato tradicional del delasotismo para terminar de conformar un cuadro de elocuente definición.
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