Argentina investigada, otra vez, por controles a lavado
-
Milei participó en un debate sobre Keynes y aseguró que "sirvió para que políticos corruptos arruinen la vida de la gente"
-
Con Milei en duda, arranca el Foro Llao Llao 2026 con presencia del Círculo Rojo
Aníbal Fernández
Esta semana llegará a la Argentina James Sassoon, presidente del GAFI. Tiene previsto reunirse con Martín Lousteau y Martín Redrado, pero también específicamente con Aníbal Fernández, de cuyo Ministerio de Justicia depende la UIF y quien tiene que aplicar prácticamente todas las reformas que se sancionaron en materia de combate al lavado y al financiamiento al terrorismo.
El problema es que a fin de año, el GAFI deberá evaluar si la Argentina cumple con los estándares internacionales de lucha contra el lavado o merece una sanción.
Hasta ahora, las evaluaciones sobre la Argentina se hicieron en la reunión anual que realiza el organismo, siempre en París y en general en febrero; en esta ocasión, el jefe del organismo vino a hacer una evaluación in situ.
La última corrida con ese tema que vivió el país se dio en junio del año pasado. El 23 de ese mes vencía el plazo para que la Argentina cumpliera con las Recomendaciones Especiales del GAFI en materia de ajustar su legislación contra el financiamiento al terrorismo. A las apuradas, el 6 de junio, el Senado sancionó el proyecto, y el 13 de junio, Diputados la convirtió en ley, ante la desesperación de los directores del Banco Central que no creían poder llegar a tiempo para cumplir con la conminación del organismo. La pena hubiera sido la exclusión o colocara la Argentina en una lista de países no confiables.
Así se votaron las penalizaciones al financiamiento al terrorismo y los mayores poderes a la UIF.
El problema ahora es que muchas de esas medidas no estánaún reglamentadas. El problema ya no es el que Vilma Ibarra relató en el recinto del Senado la noche de la votación de la ley como una defensa del proyecto: «El compromiso del gobierno de combatir el terrorismo respetando los derechos humanos», dijo. Si bien la reforma está plenamente vigente en el Código Penal, el GAFI ahora quiere investigar más de cerca el funcionamiento actual de la UIF y por eso la lupa sobre el Ministerio de Justicia. Es decir, que el organismo internacional quiere saber si la conducción de la UIF, bajo la tutela del Ministerio de Justicia, ha avanzado correctamente en las investigaciones sobre operaciones sospechadas de lavado o financiamiento al terrorismo que fueran denunciadas por los bancos y si se terminó de aplicar la reforma que votó el Congreso.



Dejá tu comentario