Avatares de la boda
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• Un debate mostró anoche por «Azul Televisión» un cruce de opiniones entre periodistas acerca de la boda. Una escritora chilena, que se ha dedicado a editar libros críticos sobre Cecilia Bolocco, comentó que había llamado la atención en Chile la falta de efusividad de Menem al besar a la novia Bolocco. La local Alicia Barrios desmontó esa falacia al recordar que el ex presidente nunca fue efusivo en sus demostraciones de afecto. Nunca por caso, recordó, se lo vio besando a su ex esposa Zulema Yoma ni en otro tipo de demostraciones de afecto como le reclaman quienes no conocen a Menem.
• Llamó la atención de manera positiva la austeridad de la celebración. Sólo 200 invitados a un cóctel casi privado y una locreada con modesta empanada en un estadio polideportivo. Esa austeridad fue buscada deliberadamente, y eso lo revela la falta de invitaciones personales. Algunos, como se dijo, recibieron llamadas, otros recibieron un mensaje de la casa de regalos Ariete, de la avenida Alvear en Capital Federal, de que estaban incluidos en una lista de obsequios para el ex presidente y su novia. Obviamente se trabajó, en la búsqueda de esa austeridad, con la idea de que el público, incluyendo a amigos como Antonio Cafiero -otro ausente- debía darse por enterado indirectamente de que Menem se casaba.
• Los pasajeros del charter de Igounet lograron evitar hacer noche en La Rioja y además pagar menos por el pasaje que si hubieran ido en un vuelo de línea. Entre quienes cotizaron ese charter estuvieron Jorge Rodríguez, José Figueroa, el cronista Lito Pintos, Daniel Scioli, Claudia Bello, CésarArias, Jorge Castro, Mariano Cavagna Martínez (fue con su hija), Alberto Maza y Enrique Kaplán. Una firma privada (Southern Winds) logró sacarle rédito a la boda y el sábado hizo correr además un vuelo especial entre Buenos Aires y La Rioja.
• En la víspera de la boda, el senador organizó en su casa del centro de la capital riojana una cena con especialidades árabes, preparadas por la tía Haifa. Hubo keppi, arroz a la persa y empanadas típicas del Medio Oriente -y también criollas- en las mesas instaladas en la pérgola.
• No faltaron algunas pullas porque, a la mañana, Menem y Maza le habían ganado al dueño de casa y a su heredero Adrián una laguneada, disputada en el Golf Club. Luego del partido, comieron un asado -que se convirtió en un íntimo adiós a la soltería del ex jefe de Estado-en la finca de Chacón junto al secretario general de la gobernación, Eduardo Menem (sobrino).
• «Todos dicen que Carlos es el jefe aquí y yo soy muy respetuoso. Pero soy el más viejo -dijo en el brindis Enzo Bolocco-y, por lo tanto, tengo derecho a hablar primero en mi condición de patriarca», largó don Enzo. «Quiero decir que tengo 3 hijas muy hermosas y que estoy muy feliz de que una de ellas, Cecilia, se case con un hombre como Carlos», terminó emocionado.
• Cecilia Bolocco cumplió en la fiesta del polideportivo del sábado con uno de los ritos de las fiestas de bodas: revoleó el ramo de rosas, reclamado por un numeroso grupo de mujeres jóvenes. Mientras esto ocurría, se observó a un asistente que hacía ondear una bandera chilena.
• Alejandro «Alito» Tfeli, el médico que sigue acompañando a Menem desde 1989, recibió una consulta de Cecilia, mientras ya estaba sentada junto a Menem en la mesa tendida en el polideportivo. El caso es que la rubia chilena se quejaba de un golpe en el tobillo recibido de atrás -por quienes debían protegerlos-, mientras salía a saludar a la gente en la residencia del gobernador Angel Maza.
• Se la veía feliz y sonriente a Susana Valente, esposa de Eduardo Menem, aunque debió disputar con una militante peronista riojana para bailar con el ex presidente. Terminaron bailando entre risas los tres, mientras se observaba la presencia de Jorge Triaca, ex interventor en SOMISA y amigo de Menem.
• Los padres de Cecilia, tanto don Enzo Bolocco como Rose Marie Fonck, observaron en general una actitud circunspecta. Sin embargo, don Enzo cambió el gesto y sonrió abiertamente cuando ingresó al polideportivo un cuerpo de baile de muchachas jóvenes, que cadenciosamente interpretaron música de la isla de Pascua, en el Océano Pacífico, de soberanía chilena.
• Después de las fotos que mostraron a Menem y Cecilia cortando la torta, y cuando éstos se alejaron, la pirámide de bizcochuelo fue virtualmente saqueada por quienes estaban más cerca.
• Enzo Bolocco se sintió acosado el sábado por la noche por la prensa. Después de un día entero de saludos y apretones llegó a la hostería Los Amigos de Anillaco esperando una cena matrimonial en tranquilidad. Pero allí lo esperaba más prensa, movileros y otros curiosos. Y él mismo explicó su estado de ánimo: «Estoy ofuscado por tanto asedio. Es demasiado. Yo soy un empresario que estoy acostumbrado a trabajar detrás de un escritorio con tranquilidad», dijo. Sólo para los augurios le quedaron ganas: «El mensaje que quiero darle a la pareja es el mejor de los deseos de felicidad. Siempre quiero lo mejor para mi hija», remató.



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