7 de agosto 2002 - 00:00

Bergoglio llama a reclamar "pacífica e insistentemente"




El arzobispo de Buenos Aires y cardenal primado de la Argentina, Jorge Bergoglio, instó hoy al pueblo argentino a que "en estos momentos difíciles" se dé "testimonio de esperanza, de solidaridad, de reclamo pacífico e insistente, con hambre y sed de justicia".

"Queremos rescatar esos valores profundos que hemos recibido como pueblo y, en estos momentos difíciles, dar testimonio de esperanza, de solidaridad, de reclamo pacífico e insistente, con hambre y sed de justicia", expresó el prelado en la misa central de los festejos por el día de San Cayetano, patrono del pan y del trabajo.

Al hablar ante una multitud reunida en el santuario del barrio de Liniers, el arzobispo porteño afirmó que "nuestro pueblo no se sienta a esperarlo todo del reclamo, sino que su reclamo entraña compartir cada día el poquito de pan que tiene e inventar mil maneras solidarias de trabajar por la comunidad".

"Reclamar el pan que alimenta es una manera de querer dar vida: reclamamos el pan porque para dar la vida se necesita tener un pan que compartir. Reclamar el trabajo que dignifica es una manera de querer dar la vida: reclamamos trabajo porque es la manera digna de gastarse creativamente por los demás. No se puede dar la vida sin compartir el pan y sin trabajar", añadió.

En otro momento de su homilía, el cardenal remarcó que "hay gente que acepta la invitación de Jesús, que carga sobre sí la cruz y asume el pecado. Hay pueblos enteros que se levantan de sus ruinas y con silenciosa dignidad ponen manos a la obra y transforman una situación de postración y de violencia en un tiempo de don".

"Pueblos que se dan al trabajo y si no alcanza el salario truecan sus bienes con alegría. Pueblos que se dan a la solidaridad y si no alcanza el pan lo parten cuanto sea necesario. Pueblos que se dan a la oración y ponen su esperanza en el Dios de la vida", dijo.

"Pueblos que son capaces de hacer esta 'cola' que es la fila de San Cayetano: una cola que corta pacíficamente algunas calles, no para obstruir el paso de nadie sino para mostrar abierta la única puerta verdadera, la puerta estrecha que abre una brecha a la intimidad del Dios Santo en la que todos somos hermanos", añadió.

Indicó también que la 'cola' de San Cayetano "es puente porque tiende las manos a Jesucristo el Puente verdadero, entre los hombres de buena voluntad y nuestro Padre del Cielo".

El arzobispo porteño recordó también que "esta manifestación de fe nuestro pueblo fiel la viene haciendo desde siempre" y aclaró que "el reclamo del pan y del trabajo que nos permiten dar la vida no es cosa de coyunturas ni sólo de tiempos difíciles".

"Por eso esta marcha, esta manifestación, esta 'fila' con la que desde hace tantos años nuestro pueblo detiene sus caminos cotidianos y reclama, junto con San Cayetano y la Virgen, la atención del Señor y de los hermanos, tiene que contagiar todas las marchas, todas las manifestaciones, todas las filas que se hacen en nuestra patria", expresó.

Para finalizar, Bergoglio dijo: "Queremos rescatar esa esperanza que encierra el gesto humilde de ponerse en fila y caminar, de ponerse en fila como los granitos de la espiga del santo para caminar sin pisotear a nadie, sin colarse, sin desilusionarse".

"Queremos rescatar el valor de inclusión que tiene nuestro querido santuario cuyas puertas abiertas reciben a todos sin excluir a nadie y que debe ser imagen de nuestras casas y de nuestras instituciones", continuó.

"Queremos rescatar esa fortaleza de nuestro pueblo fiel que sabe 'poner el hombro' y cargar con la cruz ayudando a los demás. Queremos rescatar esa solidaridad, ese espíritu de samaritano que tiene nuestro pueblo fiel y que lo lleva a no pasar de largo ante el dolor y ante la injusticia, este deseo de acercarse como Jesús a todo el que sufre para dar una mano", concluyó.

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