6 de septiembre 2005 - 00:00

Bielsa reclamó más saturación policial

El gobierno volvió a plantear ayer que no aceptará abrir el diálogo con los piqueteros «duros» hasta tanto estas agrupaciones no renuncien explícitamente a realizar medidas de protesta similares a las que desplegaron en las últimas semanas y programan para los próximos días.

Desde Posadas, Misiones, adonde viajó junto a Néstor Kirchner, el ministro del Interior, Aníbal Fernández, afirmó: «Si aparece una alternativa, vamos a hablar», pero condicionó esa posibilidad a que las agrupaciones que reúnen a desocupados «desistan de (continuar con) esa metodología que tiene como objeto la extorsión a la sociedad».

Ayer, sin embargo, una delegación del MTD Aníbal Verón, encabezada por Juan Cruz Daffunchio, esperó dos horas frente a la Casa Rosada ser atendido por algún funcionario oficial. El jueves, Daffunchio avisó que no harían más cortes a cambio de iniciar negociaciones con el gobierno.

El líder piquetero llegó al mediodía a Balcarce 50 para pedir una audiencia con el Presidente para, dijo, elevarle el pedido de «aumento de los planes sociales y su universalización». Pero no pudo ingresar y luego le recibieron el petitorio.

En tanto, Fernández reiteró que el gobierno continuará con el despliegue de fuerzas de seguridad en las calles para impedir piquetes y movilización. Dejó, sin embargo, una puerta abierta: aseguró que podrán marchar a Plaza de Mayo en tanto pidan «autorización».

«El artículo 78 del Código Contravencional de la Ciudad dice que hay que pedir autorización, y nosotros vamos a reglamentar la parte que corresponde en términos de seguridad. Los que pidan autorización lo harán. Pero grábenselo bien, no es un camping»,
afirmó Fernández.

• Resultado cero

Respecto del diálogo con los piqueteros, el funcionario sostuvo: «Hemos hablado muchas veces y muchas con resultados positivos, y muchas en los últimos tiempos con resultados negativos, porque era hablar mucho, pero resultado cero».

En tanto, el canciller y candidato porteño del Frente para la Victoria (FpV), Rafael Bielsa, se lanzó ayer a la captura de votos respaldando la decisión del gobierno de impedir que los piqueteros «duros» continúen con cortes de calle.

«No se pide comida con un pasamontañas y un fierro de construcción»,
aseguró Bielsa y consideró « adecuada» la «saturación de personal» de fuerzas de seguridad que dispuso el Ministerio del Interior para frenar las embestidas de los grupos piqueteros.

Bielsa
se alineó con la postura oficial que, a su vez, surgió a partir de una necesidad electoral: la Capital Federal es la zona más afectada por los piquetes, y la inacción que mantenía el gobierno afectaba seriamente las posibilidades electorales de su candidato.

Ayer, antes de asistir a una reunión con los representantes de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), el postulante a primer diputado del Frente para la Victoria trazó una raya entre lo que consideró
«legítima protesta social» y «ejercicio ilegítimo de herramientas no democráticas para hacer política».

Luego, consultado sobre las críticas de la oposición al gobierno por su postura fluctuante ante los piquetes, el canciller recurrió a una frase cervantina: «Palos porque bogas, palos porque no bogas» para cuestionar, irónico, los planteos opositores. De todos modos, sostuvo que hay que «tener ideas claras y evitar que alguien salga lastimado» como consecuencia de los operativos preventivos.

«No quiero pensar que nadie esté buscando un muerto en una Argentina donde todavía la sangre está fresca. No se olviden que los dos últimos presidentes (en alusión a Fernando de la Rúa y Eduardo Duhalde) resolvieron su salida en función de muertos»,
se despidió.

Dejá tu comentario

Te puede interesar