Cuáles son las principales críticas a la Boleta Única

Política

Este martes Diputados retoma la discusión por el proyecto de boleta única de papel. Especialistas en la materia cuestionaron la iniciativa: mayor gasto, el diseño, el tamaño y la poca practicidad del formato de la papeleta, entre otros puntos, forman parte de las críticas.

Este martes, desde las 10, Diputados retoma el debate por la Boleta Única. En las comisiones de Asuntos Constitucionales, Justicia y de Presupuesto de la Cámara Baja, se discutirá cuál de las ocho iniciativas en danza es viable. La oposición buscará apurar el dictamen para llevar el proyecto a tablas en vistas de las elecciones 2023, ya que cualquier modificación a le Ley Nacional Electoral debe efectuarse antes del cierre del año. El oficialismo pretende desestimar esta iniciativa y cuestionó las propuestas de cambios, para continuar con el sistema actual vigente de una boleta partidaria.

Para ello, desde el oficialismo plantearon una serie de críticas para argumentar el rechazo a las iniciativas propuestas desde la oposición. Advirtieron varios puntos en contra, como los costos de impresión, el tamaño de las listas que pueden prestar a confusión a los votantes y la visibilidad de aquellos nombres que van debajo del candidato principal, entre otras. En Ámbito detallamos cuáles son las críticas y objeciones a la Boleta única de papel.

El tamaño de la lista

Al concentrarse la totalidad de candidatos en una sola boleta, el tamaño de la misma sería enorme, más grande de lo habitual. En el caso que haya muchos candidatos, la “papeleta” electoral podría no entrar en el sobre, lo cual haría algo poco práctico e incómodo su aplicación desde lo operativo.

Esto sería un problema en aquellas provincias con mayor cantidad de candidatos por ser distritos de mayor densidad de población. Tales son los casos de las listas de diputados nacionales en distritos como Buenos Aires, Córdoba, Santa Fe y Mendoza.

En la provincia de Buenos Aires, por ejemplo, se eligen 35 diputados nacionales cada dos años y en el proyecto de Juntos por el Cambio que está en debate se habla de incluir a solamente los primeros cinco nombres de la lista.

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El diseño gráfico podría prestar a confusiones (y demoras) en el cuarto oscuro

También el diseño gráfico elegido para componer la papeleta es un aspecto sensible, que si no se calibra bien puede generar desequilibrios y asimetrías. Por ejemplo el tamaño de la tipografía: si fuera más chico para que entren todos los nombres de la oferta electoral, generaría inconvenientes para personas mayores o aquellas con disminución visual.

El orden de aparición de las coaliciones electorales en la Boleta Única es otro punto en el diseño. De acuerdo a los proyectos en pugna, la ubicación estaría determinada por sorteo y eso puede sesgar la votación. En este sentido, señalan que los partidos aparezcan en los primeros lugares podrían acaparar más votos que quienes figuren en el medio o en el final.

¿Cómo saber quiénes son todos los candidatos que componen la lista?

Un cuestionamiento en línea con el diseño, es que solo aparecen los primeros nombres de cada lista y cada partido. El elector, al ingresar al cuarto oscuro, no podrá saber quién va como tercer, cuarto o quinto lugar en la lista. Menos se podría saber sobre los suplentes.

Es que al condensar una enorme cantidad de nombres en una sola papeleta de votación, los espacios se ven reducidos cuanto más opciones tenga una categoría. Algunos hablan de una “lista sábana” en el sentido literal de la expresión, puesto que demandaría una boleta de tamaño mucho más amplio que las actuales e incluso de aquellas que ya están en vigencia.

Mayor costo para el Estado

El gasto que demandaría la aplicación de la Boleta Única Papel para las próximas elecciones, en comparación con el actual sistema de boleta partidaria, es uno de los puntos cuestionados. En la reunión de comisión de este martes, especialistas explicaron por qué es más caro el nuevo sistema que el actual.

El informe trazó una comparativa entre los gastos requeridos para la Boleta única de papel en la provincia de Santa Fe, donde ese sistema rige desde 2011, y para las boletas partidarias que imprimió el Estado nacional, en ambos casos para las elecciones de 2019.

Así, mientras la provincia de Santa Fe gastó $149,25 por elector para la Boleta única, al Poder Ejecutivo nacional le costó $27,52 la boleta partidaria por elector. La comparación entre ambos distritos se hizo con la muestra de las elecciones de 2019, año en el que esa provincia eligió legisladores.

En ese momento, explican, Santa Fe afrontó un gasto en boletas electorales a través de la Boleta única de papel por un total de "$398.461.710 para las elecciones PASO y las generales, en las categorías de gobernador, senadores locales, diputados, intendentes y concejales, con un padrón electoral provincial de 2.669.708 personas habilitadas", indicó el informe.

Para las elecciones de ese mismo año, el Estado nacional "realizó un aporte de boletas electorales partidarias a todas las agrupaciones que se presentaron en las PASO y las generales por $931.404.380 para las categorías de presidente, senador y diputado, con un padrón electoral nacional de 33.841.837 de personas habilitadas". Así, con el sistema de boleta partidaria, el Estado nacional "gastó $ 27,52 por elector", detalla el relevamiento.

Es decir que la boleta partidaria "hubiera representado 1/3 de los costos que significó la boleta única en la categoría gobernador", manifestaron.

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