Política

Bolivia: algo más que semántica

En el centro del debate si lo ocurrido ese domingo en Bolivia es un golpe de Estado o no, está “la sugerencia” de Williams Kaliman, comandante de las Fuerzas Armadas, para que Evo Morales renuncie a su mandato.

La historia pública arranca el sábado por la tarde, instantes después que el presidente de Bolivia llamara a sus partidarios a salir a la calle para defender su proceso de cambio, cuando la cúpula militar en cabeza Kaliman, leyó una nota de apenas dos minutos: “Las fuerzas armadas enmarcadas en la democracia y las leyes garantizaremos la unión entre compatriotas, por lo que ratificamos que nunca nos enfrentaremos con el pueblo a quien nos debemos y siempre velaremos por la paz, convivencia entre hermanos y el desarrollo de nuestra patria. Los actuales problemas generados en el ámbito político deben ser solucionados en el marco de los más altos intereses de la patria antes de llegar a momentos irreversibles. Muchas gracias”. Con esto los militares aclaraban públicamente que no tomaría parte de la puja entre Evo Morales -comandante en jefe- y la oposición, y que no saldrían a la calle a reprimir.

Veinticuatro horas más tarde Kaliman leía un segundo anuncio: “Ante la escalada del conflicto que atraviesa el país, velando por la vida, la seguridad de la población, la garantía del imperio de la Constitución Política del Estado, en conformidad al artículo 20 de la Ley Orgánica de las Fuerzas Armadas y luego de analizar la situación conflictiva interna, sugerimos al presidente del Estado que renuncie a su mandato presidencial permitiendo la pacificación y el mantenimiento de la estabilidad por el bien de nuestra Bolivia”.

La indolencia y la intolerancia de analistas, charletas y afines ha hecho que la discusión sobre si fue un Golpe o no -especialmente en nuestro país-, se haya reducido a una mera cuestión semántica: ¿fue una verdadera “sugerencia”, o la “sugerencia” fue una manera velada del ejército para amenazar y ordenarle a Evo que dimitiera?

Cada uno interpretará lo que quiera y no lo convenceremos de otra cosa. El problema es que quedándonos en la discusión del significado o meta-significado de las palabras, no nos acercamos ni un ápice a la verdad. Lo que hay que ver es si “al sugerirle” a quien hasta hace poco llamaba “hermano Presidente” que renunciara, Kailiman se excedió -ergo hay golpe- o no -ergo no hay golpe-. Dicho de manera más explicita si violó o actúo en conformidad al invocado Artículo 20 de la Ley 1.405/92

“Artículo 20º.- Las atribuciones y responsabilidades fundamentales del Alto Mando Militar son:

Definir los principios básicos doctrinarios que rigen la vida institucional de las Fuerzas Aradas.

Analizar las situaciones conflictivas internas y externas, para sugerir ante quien corresponda las soluciones apropiadas….”

Como dijimos, cada uno interpretará lo que quiera en función de sus perjuicios e ideología y no lo convenceremos de otra cosa. Pero por encima siempre estará la verdad…

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