16 de mayo 2003 - 00:00

Bonaerenses, duros con Menem: "Conspirador"

Vocabulario profuso empleó el PJ bonaerense para castigar ayer a Carlos Menem por su renuncia a competir en el ballottage. De saboteador a indigno, no ahorraron los capitostes de Buenos Aires términos para ametrallar al riojano por su decisión de bajarse de la segunda vuelta.

Felipe Solá
le imputó una «actitud saboteadora» hacia el gobierno que encarará Néstor Kirchner, el diputado José María Díaz Bancalari lo acusó de indigno y el veterano senador Antonio Cafiero afirmó que Menem «va a agredir» y hasta arriesgó que podría «llegar a conspirar».

Impiadosos, los dirigentes bonaerenses enfocaron al ex presidente que anteayer desde La Rioja anunció formalmente su decisión de no presentarse a la segunda vuelta electoral prevista para el próximo domingo.

Es raro, porque varios de los que se ensañaron con Menem alguna vez -hace pocos años-se escudaron bajo el paraguas del ex presidente, hoy caído en desgracia. Cafiero, de hecho, fue cuatro años atrás candidato a gobernador del menemismo en la interna del PJ que ganó Carlos Ruckuaf.

Inclusive, fue más moderado Díaz Bancalari -que en su larga historia no mezquinó procacidades contra Menem- que el senador o que el propio Solá que, aunque eso no lo excluye para opinar, fue varios años funcionario del riojano.

•Sabotaje

«Tuvo una actitud saboteadora del próximo gobierno», dijo Solá; sin embargo, evitó imputarle una intención «golpista» porque, dijo, «sabemos lo que significa un golpe; en cambio sabotear es una actitud, una voluntad, y golpe tiene en Argentina un significado muy claro».

«Fue una actitud de inmenso egoísmo: primero yo y lo demás no importa»
, dijo Solá para quien Menem «supo ganar pero no supo perder».

El gobernador es, desde hace algunas semanas, uno de los principales puntales del santacruceño. Tardó en vestirse de kirchnerista, pero cuando lo hizo, jugó fuerte al igual que otro bonaerense, el ministro de Producción, Aníbal Fernández, que se trepó a cuanto escenario subió Kirchner.

Fernández, que ayer se vio obligado a aclarar que no es
«kirchnerólogo» -se lo consultó sobre la personalidad escurridiza del sureño que despierta curiosidad-, fue el más respetuoso de todos. Cuestionó la renuncia, pero no se excusó de valorar esa actitud, salvo interpretar que lo hizo porque «sabía que iba a sufrir una derrota catastrófica».

Anteanoche,
Solá cenó con el presidente electo para ratificarle su acompañamiento. Puede ser que, al final, Kirchner se apropie de un funcionario bonaerense, el ministro de Seguridad, Juan Pablo Cafiero, para ocupar un cargo en el área de DesrrlloSocial de la Nación.

Solá
y Cafiero negaron ayer que haya existido una oferta, pero el gobernador, por las dudas, se mostró dispuesto a ceder al jefe político de la Policía para que se acople al gobierno del santacruceño. La posibilidad está todavía abierta.

•Futuro

Por su parte, Cafiero padre afirmó por radio que «Menem no abandonará la actividad política. Polemizará, criticará fortísimamente la política a instrumentar por Néstor Kirchner; inclusive va a agredir y, aunque no creo que conspire, tampoco lo descarto».

Para el senador, la renuncia de
Menem es «reprochable por muchos motivos, ya que no se ha hecho un favor y ha puesto en riesgo la institucionalidad del país». Después derramó elogios sobre el electo y sobre Roberto Lavagna, actual y futuro ministro de Economía.

Por último,
Díaz Bancalari dijo que la dimisión de Menem le produjo «tristeza» al ver «cómo un ex presidente se borra de la historia» y «porque termina de una manera que no merecía terminar».

«De las derrotas dignas se vuelve; de determinadas actitudes la memoria popular se acuerda durante toda la vida y la historia nunca más le da oportunidad, porque la condición sine qua non es respetar la ley y las reglas de juego»
, aseguró Bancalari.

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