30 de marzo 2010 - 10:20

Boudou descartó ajuste, defendió utilización de reservas y se trenzó con Morales

Amado Boudou habla en el Senado.
Amado Boudou habla en el Senado.
La tensión por fuertes cruces con senadores de la oposición marcó la exposición del ministro de Economía, Amado Boudou, en la Cámara alta, donde el funcionario defendió el uso de reservas para pagar deuda y descartó que el Gobierno vaya a aplicar un ajuste económico.

Disconforme con las explicaciones de Boudou, el senador radical Gerardo Morales cruzó fuerte al ministro en varias oportunidades y en una de ellas recordó que mantiene una denuncia penal en su contra por haber impulsado el uso de reservas internacionales para el pago de deudas.

Tras cinco horas y media de preguntas, respuestas y acusaciones cruzadas, el jefe de la bancada kirchnerista, Miguel Ángel Picheto, le pidió a la oposición que "deje de meter palos en la rueda para derrocar al gobierno", lo que enojó a radicales y peronistas disidentes.

Las dos veces postergada presentación del ministro en el Senado se dio ante la Comisión de Presupuesto y Hacienda, que preside el kirchneristas Eric Calcagno, finalizó con un sabor amargo para la oposición.

Es que mientras se desarrollaba, la Cámara en lo Contencioso Administrativo Federal hizo lugar a un pedido del Gobierno nacional y revocó un fallo que había frenado el uso de reservas para el pago de la deuda externa.

En su exposición, Boudou defendió la utilización de casi 7.000 millones de dólares de reservas excedentes del Banco Central para cumplir con los vencimientos de la deuda durante este año, para no tocar lo fondos destinados a ese fin en el Presupuesto.

La postura de Boudou no convenció a la oposición, pero el senador por Córdoba Luis Juez destacó la entrega de información y reclamó que el ministro se presente más seguido en el Congreso para dar precisiones.

"La posibilidad de utilizar el 30 por ciento de las reservas excedentes, que suman alrededor de 18 mil millones de dólares, no sólo es razonable, sino también beneficioso, como quedó demostrado en los mercados financieros", dijo.

En esa línea, el funcionario recordó que el pago de 9.530 millones de dólares al FMI en 2005, durante la presidencia de Néstor Kirchner, con los fondos del Banco Central "fue una experiencia exitosa".

Según dijo, responder con reservas "implica demostrar que el país tiene voluntad de pago", lo cual impactaría positivamente en los mercados internacionales para obtener créditos con tasas de sólo un dígito para los ciudadanos argentinos y las provincias.

En ese marco, el Palacio de Hacienda se encuentra preparando la "letra fina" de lo que va a ser la propuesta de canje de unos 20.000 millones de dólares a los acreedores rebeldes, conocidos como holdouts.

Boudou aclaró que los títulos que se van a emitir son los mismos que ya existían (PAR, Discount y los cupones del PBI), por cuya operación el Estado no pagará comisiones y si lo tendrán que hacer lo acreedores.

Por otra parte, el funcionario dijo que el Gobierno de Cristina Kirchner no va a tomar alguna medida macroeconómica que tenga "impacto negativo para la comunidad", por lo que descartó un ajuste del gasto público.

En ese sentido, sentenció que "de ninguna manera" las soluciones de financiamiento van a salir de un menor gasto público que implique bajarle 13 por ciento a jubilados y empleados públicos, como lo hizo "el Gobierno de la Alianza".

Te puede interesar