14 de abril 2004 - 00:00

¿Cámara lenta para Blumberg?

El Congreso puso ayer en cámara lenta el paquete de penas más duras contra la inseguridad, tras el celerísimo trámite que tuvieron los proyectos la semana pasada. En ausencia de Juan Carlos Blumberg -impulsor de algunas de esas iniciativas-y ante la falta de definición del gobierno, los legisladores volvieron a sus tiempos parlamentarios habituales y así postergaron el tratamiento de la eliminación de la libertad condicional en casos de crímenes aberrantes, la conversión en delito no excarcelable la portación de armas de fuego y el registro único de celulares (que, llamativamente, ni siquiera figuró en el te-mario de comisión de ayer) hasta el martes que viene. Ojalá, sirva el transcurso de la semana para que se aprueben normas que sean útiles y efectivas. De lo contrario, será otra decepción.

La demora, era previsible, desató la reaparición de la interna siempre latente entre Diputados y Senado cuyos miembros intentarán bajar esta tarde al recinto y, por lo menos, insistir con la versión original de portación de armas, en señal de que tienen mayor vocación de luchar contra la delincuencia.

En la víspera, desde ambos bandos se deslizaban culpas de manera recíproca, desde el anonimato, claro. En Legislación Penal de Diputados -donde debían analizar iniciativas propias (una de ellas castiga con prisión perpetua a quien viola y mata a su víctima), y las que venían en revisión como la supresión de la libertad condicional en caso de crímenes aberrantes y el registro único de celulares-, argumentaron oficialistas y opositores que la Cámara alta remitió tarde los proyectos. Según el sello de la mesa de entradas, recién ingresaron a las 11.20 de ayer, cuando la comisión ya había empezado a sesionar. El fin de se-mana largo que empezó el jueves y terminó el lunes se extendió 24 horas más en el Parlamento.

• Sin entusiasmo

A pesar de que Jorge Casanovas (PJ-Buenos Aires) intentó explicar el contenido de esos textos, de manera tal de apurar el análisis, y del aliento de la pierrista Mirta Pérez, la mayoría optó por ampararse en que los expedientes S015 y S016 habían llegado tarde. Evidentemente, no les entusiasmaba la idea de aprobar lo que falta con la misma urgencia que los llevó a romper la veda parlamentaria de Semana Santa. Los asesores, muy aplicados, siguieron trabajando en soledad.

Los diputados, y no son ajenos a esta reflexión sus colegas de la otra ala del Congreso, temen pisar en falso y votar iniciativas que, luego, el Presidente termine vetando. O, peor aún, que deriven en otras marchas, no necesariamente de Blumberg hasta Rivadavia y Entre Ríos.

Obviamente, la ausencia del padre del joven secuestrado y brutalmente asesinado
Axel Blumberg, que siguió anteriores deliberaciones de Legislación Penal así como votaciones y debates en el recinto, alivió tensiones y permitió este break.

Algunos justicialistas de la Cámara baja aprovecharon para cargar las tintas sobre los radicales que vienen clamando por la presencia de
Gustavo Béliz --quie-ren que informe sobre la política de seguridad federal-, y que encabezan Legislación Penal en Diputados y Senado, Hernán Damiani (Misiones) y Jorge Agúndez (San Luis), respectivamente. Ellos, desde el punto de vista burocrático, manejan gran parte del trámite legislativo de este combo de leyes. Pero el peronismo tiene supremacía numérica y maneja los resortes de ambas cámaras. Así que no suena demasiado creíble el intento por acusar a los hombres de la UCR.

• Asesores

Ante las versiones, Agúndez recordó a este diario que «Eduardo Duhalde y Néstor Kirchner crearon por decreto comisiones asesoras en el tema inseguridad y nos incorporaron». «Aquí hay una cuestión de Estado, y hasta ahora contribuimos a buscar consensos y aprobamos todo lo que el PEN nos envió», esto mostró la mejor predisposición de la oposición.

La Cámara alta, a imagen y semejanza de Diputados (si bien con matices), tampoco avanzó en la víspera en comisión. Pero difirió hasta este mediodía la posibilidad de acordar un dictamen en Justicia y Legislación Penal destinado a transformar, eventualmente en la tarde, en delito no excarcelable la portación de armas de fuego sin registrar.

Ayer, esa dependencia parlamentaria discutió sobre una cláusula aprobada por la otra ala.Y los senadores no se pusieron de acuerdo sobre la redacción del proyecto que convierte en no excarcelable la portación de armas de fuego, ya que castiga con mayor rigor a quien goza de eximición de prisión y que, por lo tanto, no ha sido condenado y es, apenas, un procesado, razón por la cual no podría aplicársele un delito extra con mayor pena, sino un agravante.

Recién hoy, a las 11, podría encontrarse una salida destinada a sesionar y aprobar esta iniciativa, más otras que crean 3 juzgados de instrucción.

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