2 de enero 2004 - 00:00

Candidato

Néstor Kirchner está dudando si nomina o no para la Corte al ex ministro de Héctor J. Cámpora Esteban Righi. Esta semana hubo sondeos en el Senado, donde debe aprobarse el pliego de cualquier aspirante al máximo tribunal. El lunes o el martes se anunciará el nombre del jurista que cubrirá el lugar del destituido Eduardo Moliné O'Connor. Pero, aun cuando pueda ir otra mujer al cargo, la posibilidad de que, finalmente, Righi suceda a Adolfo Vázquez, en proceso de juicio político, o al veterano Carlos Fayt sigue en marcha. Lo que demora una definición del Presidente no son los antecedentes polémicos de Righi -tiene la misma línea que Eugenio Zaffaroni y firmó la amnistía a Montoneros en el '73-, sino que es el abogado defensor de un ex senador sospechoso de haber cobrado coimas por la reforma laboral.

Entre el lunes y el martes, el gobierno estaría en condiciones de dar a conocer el nombre del candidato a reemplazar en la Corte Suprema de Justicia al destituido ministro Eduardo Moliné O'Connor.

Varios nombres de mujeres están en danza para ocupar la vacante y así completar la composición del Supremo Tribunal, aunque es posible que el presidente Néstor Kirchner sorprenda con la postulación de un hombre.

El jefe de Gabinete, Alberto Fernández, no descartó que la nueva postulación recaiga en una mujer, luego de la certera designación de la prestigiosa penalista Carmen Argibay.

Fernández pareció seguir la sugerencia de la jueza del Tribunal Penal Internacional, quien el miércoles señaló que deben sumarse más mujeres a la Corte porque «con una sola no se equilibra» la representación de la ciudadanía.

«Tiene que haber una representación proporcional de la ciudadanía y, en este momento y durante mucho tiempo, hubo dominio de los hombres. Por eso, con poner una mujer sola no equilibramos nada»
, destacó Argibay.

Una sola mujer ocupó un puesto en la Corte en toda su historia, pero entre 1971 y 1973 durante el gobierno militar de Agustín Lanusse. Si Argibay pasa los severos exámenes puestos por el gobierno (lo que ya se descuenta), sería la primera en llegar al cargo en democracia.

• Candidatas

En ese caso, en una primera línea de candidatas se encontraría la camarista civil Elena Highton de Nolasco, quien en su larga trayectoria judicial primero fue jueza civil y comercial hasta 1994 cuando accedió a la Cámara; la rosarina Ana María Figueroa, una reconocida catedrática de la universidad de esa ciudad, especialista en derecho público y reconocida militante de la Asamblea Permanente de los Derechos Humanos.

Tambien,
Hilda Kogan, una especialista en derecho laboral y miembro del Suprema Corte de Justicia bonaerense y de buena llegada al duhaldismo, al radicalismo y al gobernador Felipe Solá. Su nombre aparece en la lista desde hace varios meses e incluso hasta pocas horas antes de la postulación de Argibay mantuvo varios encuentros con hombres del gobierno.

Los otros nombres que se barajan como postulantes son:
Aída Kemelmajer de Carlucci, integrante del supremo tribunal de Mendoza; Alicia Ruiz, experta en derecho laboral y miembro del Superior Tribunal de la Ciudad de Buenos Aires. Y María Angélica Gelli, una constitucionalista muy prestigiosa. Sin embargo, la abogada aseguró que no ha tenido contacto con el Presidente y que «sólo se trata de trascendidos».

Con este tablero de candidatas, el gobierno se apresta a realizar el anuncio a pesar de la feria judicial e impulsará el proceso de selección por el cual ya pasó el controvertido juez
Eugenio Zaffaroni.

El Decreto 222/03 que firmó Kirchner en junio pasado modificó el sistema de selección de integrantes de la Corte que a partir de ese momento se realiza a través de una audiencia pública tras superar el proceso de antecedentes e impugnaciones.

Con este impulso del Poder Ejecutivo se estaría completando la composición de la Corte Suprema que en la actualidad tiene dos miembros menos tras la renuncia de López de y la destitución de Moliné O'Connor.

Sin embargo, podrían producirse una nueva vacante: la del ex presidente de la Corte
Carlos Fayt, quien ya anunció que está dispuesto a retirarse del máximo tribunal en abril, «siempre y cuando no considere que el país necesita seguir contando» con sus «servicios».

También está pendiente el proceso contra el ministro
Adolfo Vázquez, que se encuentra desde hace dos meses cuestionado en el Congreso que, a través de la Comisión de Juicio Político de la Cámara de Diputados, ya elaboró un dictamen acusatorio por supuesto «mal desempeño» en sus funciones.

Si los legisladores siguen el mismo criterio que el utilizado contra Moliné O'Connor, podría producirse otro lugar en el supremo tribunal. Así y desde el comienzo de su gestión, el gobierno de Kirchner se habrá asegurado la renovación de cinco miembros de la Corte.

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