18 de febrero 2003 - 00:00

Carrió eligió vice y es un conservador

Elisa Carrió le ofreció el puesto de candidato a vicepresidente en su fórmula al demócrata mendocino Gustavo Gutiérrez. El actual diputado nacional no respondió todavía a la invitación. Pero la propuesta ya despertó tormentas en el corazón de los demócratas, que tienen cerrada una alianza electoral con Ricardo López Murphy. Carrió busca de esta manera la compañía de un liberal que no es rechazado por el ARI. Quiere darle un aire de mayor gobernabilidad a su propuesta electoral. El ofrecimiento, en realidad, ya se había realizado hace meses, alimentado por la amistad que los une desde el inicio de la investigación parlamentaria sobre lavado de dinero.

Elisa Carrió le ofreció ya formalmente al diputado demócrata mendocino Gustavo Gutiérrez la candidatura a vicepresidente por el ARI. Con un origen político totalmente distinto, el legislador mantiene una cercanía personal con la chaqueña desde que comenzaron la investigación sobre lavado de dinero, viaje a Washington de por medio. Esa amistad no incluye necesariamente un acuerdo de ideas y es precisamente el valor agregado que busca Carrió: llevar en la fórmula un representante del interior, con sello conservador para alejar fantasmas de posibles desprolijidades en su acción de gobierno, pero que al mismo tiempo no despierta resistencia dentro del ala izquierda del ARI. De todas formas, todavía no obtuvo respuesta.

El realidad, el primer ofrecimiento formal de Carrió fue hecho el 11 de diciembre del año pasado, en una reunión armada para festejar el cumpleaños de Gutiérrez en un departamento de Santa Fe y Paraná, propiedad de la mendocina Lucila Vichi, dos pisos abajo de la residencia de la jefa del ARI.

Por eso a nadie extrañó que Carrió apareciera de improviso esa noche a saludar a Gutiérrez. Fue allí, entre empanadas y vinos, y frente a un grupo reducido de amigos, que se produjo la primera mención del tema.

Con el padre Consoni, confesor de Gutiérrez y amigo de Carrió, como testigo, la jefa del ARI le ofreció al mendocino el cargo de candidato a vicepresidente: « No sé qué esperás», le susurró frente a los 10 invitados a la reunión. Carrió luego volvió a su departamento, dos pisos arriba, para continuar con una cena programada de antemano.

Tanto en el ARI como en el Partido Demócrata las especulaciones son muchas. Algunos creen que un acuerdo con Gutiérrez, integrante de uno de los partidos para conservadores de la Argentina y liberal por definición, pero de militancia probada en cuestiones relativas al control de ilícitos en el sistema financiero, le daría a Carrió una pátina que la acercaría más a la figura del actual Luiz Inácio Lula Da Silva. Es decir, populista y de izquierda en origen, pero con sentido de la gobernabilidad y reconociendo la necesidad de mantener la sanidad de las cuentas públicas, tal como quiere demostrar el brasileño con su último plan de ajuste. Una suerte de anticipación del teorema de Baglini para Carrió.

Desde el lopezmurphismo no opinan lo mismo. Gutiérrez pertenece al Partido Demócrata de Mendoza, que tiene cerrado un acuerdo con Recrear Argentina para las próximas elecciones. La dirigencia del Partido Demócrata no ve con demasiados buenos ojos el préstamo de Gutiérrez a Carrió. El actual diputado no necesitaría renunciar a ese partido si obtiene una autorización, pero hasta ahora no han abierto juicios en público. Es más, el demócrata Carlos Balter es el jefe de campaña de López Murphy y nunca vio con buenos ojos la continua cercanía entre Gutiérrez y Carrió.

•Desacuerdos

Gutiérrez, por su parte, que nunca disimuló su desacuerdo con algunos puntos de la alianza tejida entre los demócratas y López Murphy, está convencido de que al ex ministro de Defensa no le alcanza con su actual propuesta para tomar mayor dimensión nacional y corre el riesgo así de convertirse en una suerte de UCeDé. Cree también que Carrió debe ampliar su espectro más allá del populismo, para no terminar en una propuesta vacía de gobernabilidad, similar a lo sucedido con la Alianza.

Por eso,
algunos demócratas ven con buenos ojos la posibilidad de elaborar una suerte de carta-declaración entre Carrió y López Murphy donde se fije una serie de puntos de coincidencias mínimas exclusivamente en cuanto a aspectos institucionales, de seguridad jurídica, compromiso de los candidatos de no modificar la Constitución, ubicación de la Argentina en el mundo. Pero nada de alianza electoral, a la que algunos hombres como Ricardo Gómez Diez, candidato a vicepresidente en la lista de López Murphy, ven como absolutamente imposible.

Dejá tu comentario

Te puede interesar