Castells mezcla huelga de hambre y reclamo por carne

Política

Raúl Castells se declaró ayer en huelga de hambre para reclamar su liberación. Lo hizo desde la Superintendencia de Investigaciones de la Policía Federal, donde permanecerá detenido al menos hasta hoy a media mañana, cuando sea traslado a tribunales para ser indagado por los incidentes del lunes en el Mercado de las Pulgas.

Doce horas después de ser apresado, Castells anunció a través del vocero del MIJD, Ovidio Pepe, que comenzaba una huelga de hambre junto con otros cuatro detenidos, todos puesteros del predio sobre el que pesa una orden de desalojo que es resistida por los vendedores.

Sin embargo, anoche se especulaba con que el jefe piquetero sería puesto en libertad hoy. Los delitos que se le imputan -«daño agravado» y « desobediencia»- son excarcelables. Así y todo, por el profuso prontuario de Castells, podría tener alguna complicación.

Eso es, justamente, a lo que intentó ayer anticiparse Castells al anunciar que iniciaría otra huelga de hambre y, en paralelo, su compañera, Nina Peloso, al denunciar que existió una «trampa» planificada por el gobierno nacional para detener al líder del MIJD.

Frente a ese temor, la cúpula del MIJD programaba para mañana una movilización por las calles porteñas: si para entonces Castells permanece en prisión, se movilizarán a su lugar de detención. Si, en cambio, ya fue liberado, el cacique encabezará la marcha.

  • Alineamiento

    En principio, la columna que integrarán además de piqueteros trabajadores de la carne tenía previsto protestar frente al SENASA por la veda a la exportación que, advierten, castiga a los frigoríficos y por esa vía afecta luego a los trabajadores.

    Es un lugar extraño para pararse: Castells, con un enfoque particular, terminará alineado con el reclamo de los productores rurales que cuestionan el plan de Néstor Kirchner de limitar la venta de carne al exterior.

    Pero Castells juega algo más en esa aparición callejera. De la mano del matancero Luis Colman, el jefe del MIJD pretende incursionar en el rubro gremial, puntualmente en el Sindicato de la Carne, que controlan el clan Etcheum (Carlos y Silvio, padre e hijo).

    Ayer, en tanto, se conoció que a fines de mayo, el piquetero será sometido a juicio oral y público por el presunto delito de extorsión a una cadena de comidas rápidas. La semana pasada, a su vez, Castells fue absuelto en otra causa que se tramitaba en la Justicia chaqueña.

    «Responsabilizamos a este gobierno del hecho ocurrido, de la represión contra los compañeros», dijo ayer Peloso, durante una conferencia de prensa que realizó en el Mercado de las Pulgas, lugar donde se produjeron los incidentes que derivaron en la detención de Castells.

    El lunes, el cacique piquetero intentó inaugurar un comedor popular en ese predio, pero luego de un pedido del gobierno porteño a la Justicia, la Policía acordonó el lugar para impedir su ingreso. Castells igual lo hizo, luego de lo cual se desató un conflicto con la Policía.

    «Este gobierno no tiene nada que ver con los derechos humanos, es autoritario, totalitario y pro fascista», dijo Peloso, reforzando el planteo de Castells que el lunes, antes de ser detenido, acusó al gobierno de Kirchner de actuar como «durante la dictadura».
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