El macrismo intentará distraer, en los próximos días, la atención a una convocatoria que trata de eludir el jefe de Gobierno porteño en el primer año de su gestión. Es el llamado a votar juntas comunales que debería hacerse para agosto, según una ley de la Ciudad de Buenos Aires. Pero, por ahora el macrismo no tiene precisiones del mandatario de la Capital Federal sobre una decisión firme con respecto a esa votación que se haría por primera vez en el distrito para que los vecinos elijan siete comuneros para cada una de las 15 zonas en las cuales quedó dividida la Ciudad.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Por ahora es María Servini de Cubría, quien viene aportando fundamento a las excusas. Es que los legisladores ya tuvieron que corregir la ley que definió el mapa de comunas porque, entre otras cuestiones, habían hasta dejado fuera algunas zonas de la Ciudad. Ese trámite evitó la convocatoria electoral antes de que asumiera Macri, pero ahora la jueza envió el pedido de una nueva corrección a los límites demarcados por legisladores que básicamente agruparon barrios para transformar los 48 existentes en 15 comunas.
Ayer se reunió la mesa del bloque PRO con el jefe de Gabinete, Horacio Rodríguez Larreta, para acordar una agenda legislativa, que tiene como una de las prioridades sancionar una norma de creación de una nueva agencia temática, esta vez Informática, y votar la ley que hará revisar todas las concesiones de la Ciudad, entre otros temas. Pero allí se definió que esta semana no habrá sesión y se retomará la actividad la semana que viene, una vez que, el sábado, Macri inaugure el período de sesiones ordinarias.
Así, en el calendario, la corrección del mapa de comunas tiene fecha para el 6 de marzo.
Pero no sería suficiente la sanción del parche para que los plazos permitan la realización de la elección, ya que Macri debería convocar a comicios en los próximos, a más tardar a mediados de marzo. Es que la Justicia Electoral está realizando padrones nuevos que rediagramen todos los circuitos electorales de acuerdo con las comunas, una tarea laboriosa que a la vez luego debe ser difundida entre los vecinos para que sepan de qué se trata.
Por eso Macri debería convocar con por lo menos cinco meses de anticipación para que comience a correr un cronograma, pero lo más probable es que no lo haga. Al menos ése es el ánimo en el Gobierno porteño que si bien cree que en agosto podría ganar todas las comunas, tal como se impuso Macri en cada uno de los barrios porteños en la pasada elección, consideran que los riesgos serían otros. Creen en el gabinete de la Ciudad que la gestión terminaría dominada por el calendario electoral y que le quitaría fuerza a los planes de Macri para su primer año de gobierno.
De esa manera, el alivio podría llegar de Servini de Cubría si es que la jueza no cuenta con toda la información que requiere para la hechura de los padrones y anticipa que no puede realizarse la elección, tal como sucedió durante la gestión de Jorge Telerman y debió aplazarse la convocatoria.
Dejá tu comentario