CGT: sigue puja en la cúpula
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-Quedate, tenemos que hablar varias cosas -lo atajó, hosco, Barrionuevo cuando Moyano intentaba dejar la reunión para partir hacia Santa Fe.
-No, lo dejamos para otro momento -se escabulló el camionero y tras de sí se levantaron sus satélites.
Citan, en este sentido, dos ejemplos emblemáticos: en Bahía Blanca y en Mar del Plata, el grueso de los gremios selló un compromiso de unidad, pero como en ambas ciudades UTA y Camioneros tienen incidencia relativa, Moyano encajonó el proceso de normalización.
Pero el detonante se produjo el lunes en Santa Fe. Allí, Moyano proclamó a Jorge Kiener, jefe de UTA y ex secretario general de la extinta CGT disidente, como nuevo jefe de la regional. Aunque el municipal Alberto Maguid avaló -en ausencia, porque está en Ginebra- ese acuerdo, fuera del armado quedó un numeroso grupo de sindicatos, entre ellos UOCRA y ATSA, el gremio del que proviene Rueda.
Con eso desató la ira de la cosecretaria general de la CGT, que habló de «autoritarismo» y «opresión» cuando se refirió a la normalización de la regional a la que pertenece.
Y apuntó contra Moyano. «Impuso a sus candidatos cuando lo acordado era que triunvirato que se esfuerce por consensuar para que ningún sector quede afuera.» En Santa Fe, eso no ocurrió.
Y no fue el único lugar: días atrás, en Concordia, el trío Moyano-Venegas-Palacios impuso una conducción leal de la que fueron excluidos el Sindicato de Comercio y el gremio de frutihorticultores. Estos dos últimos son los rubros más importantes en términos productivos. Al frente quedó Walter Dorronzoro, de la UOCRA.
También se vio la mano de los moyanistas en Tucumán. Allí, la conducción quedó para Jesús Pelascio, dirigente de UATRE que responde a Venegas. A Pelascio amenazan correrlo con un juicio porque, acusan, llegó a ese cargo no como gremialista, sino tras ser interventor en la obra social de los peones rurales.
Y en Junín, en el noroeste bonaerense, Moyano impuso a sus delegados.
¿Hubo soluciones menos críticas? Algunas: La Plata, donde quedó el jefe de UPCN Carlos Quintana; Neuquén, y Resistencia, entre otros. Pero por delante quedan territorios complejos. Córdoba, Mendoza y Salta aparecen en la escena con mucha tensión.
Sin embargo, como las alianzas son locales y no hay uniformidad hacia el armado nacional, todavía no estalló un conflicto masivo. Pero en el futuro puede provocar un efecto cascada.
En rigor, los heridos y los viudos se cuentan por puñados. Rueda en Santa Fe, Armando Cavalieri en Concordia y el bancario Juan José Zanola en Tucumán sirven como parámetro para tantear el peso de los desplazados.




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