¿Chavismo? Garré no cree en terroristas
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El rechazo de la funcionaria a la versión norteamericana se sumó así al emitido ayer por la Cancillería a través de un comunicado firmado también por Brasil y Paraguay, en el que señaló que la información brindada por los Estados Unidos «no aporta nuevos elementos que pudieran permitir afirmar la existencia de terroristas en la región, incluyendo el financiamiento del terrorismo».
La inflexible postura de Garré tendría razones que la emparentan con la defensa que hace pocas semanas hizo el despedido piquetero Luis D'Elía.
Antes de hacerse cargo de Defensa, la ministra fue embajadora en Venezuela desde donde tejió fuertes lazos políticos y económicos para Kirchner con Hugo Chávez. El presidente venezolano la condecoró con la Orden Francisco de Miranda.
Esa afinada amistad hizo que Garré, en momentos de críticas por parte de EE.UU. contra Chávez, rompiera el protocolo diplomático y defendiera al mandatario venezolano.
La respuesta de la ministra también sorprende, porque la existencia de células terrorista en la zona de la Triple Frontera ya existía en 2001, cuando ella se encontraba a cargo de la Unidad la Unidad Especial de Investigación del Ministerio de Justicia.
Hay quienes señalan que la posición Argentina tiende a evitar que las denuncias de Estados Unidos terminen provocando un conflicto en el Mercosur.
Al respecto, se afirma que el gobierno de Bush estaría interesado en expandir la base militar en Mariscal Estigarribia, territorio paraguayo, ante la posibilidad de que Ecuador no renueve el acuerdo que tiene con Estados Unidos por la base Manta, que es un punto de estrategia vital en la región luego del cierre del comando que tenían en Panamá.
La base norteamericana en Paraguay está a 250 km de Bolivia y cercana a las provincias argentinas de Formosa y Salta. El asentamiento cuenta con una pista de 3.800 metros, lo cual permite el aterrizaje de los aviones de mayor tamaño actuales del parque militar de EE.UU. Los Galaxy y los B52. La idea sería ampliar las instalaciones, según informes, con una capacidad de albergue a 16.000 efectivos. Este sería un tema que podría generar varios conflictos al interior del Mercosur. A ese motivo y al interés de mantener cohesión se atribuía el comunicado difundido por el Grupo 3+1.




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