Larreta amplía estrategia de test en medio de la tensa polémica por las aperturas de los bares

Política

La política, en pugna por casos de coronavirus. Desde territorio bonaerense aumentan críticas a apertura porteña. Anuncia Capital análisis de saliva para contactos estrechos.

Los contagios por coronavirus, en el eje de la política, tensan más ahora al oficialismo con Horacio Rodríguez Larreta, quien por el momento no sale al ruedo de las críticas por las aperturas de distintas actividades, especialmente bares y restaurantes cuyo impacto en la movilidad y en las infecciones aún es incierto, pero parece dar una imagen contrapuesta con la realidad sanitaria. El jefe porteño anunciará hoy lo que llama una profundización de la estrategia de testeos, en el peor momento de la pandemia en el país, que consistirá en la realización de test a personas asintomáticas (ver nota aparte).

Duro, ayer el ministro de Salud bonaerense, Daniel Gollán, reforzó sus estimaciones del fin de semana, pero también alertó por el aumento de casos de covid-19 en el interior de la Provincia de Buenos Aires. Aunque comparten realidades, la provincia y la Ciudad, sobre una suerte de relajamiento de la gente tras el largo aislamiento y también en cuanto a las dificultades para tomar medidas más restrictivas si lo decidieran, el contrapunto no afloja.

“La curva nunca dejó de crecer. Se trata de ver si está creciendo más o menos lento en determinados lugares. A veces se trasmite información de los últimos 7 días y nos alienta de forma positiva, pero hay que ver la película a lo largo del tiempo”, opinó Gollán y, dramático, comparó: “Si estuviéramos en guerra y esto es una guerra contra un virus porque es una pandemia mundial, si están sonando las sirenas de los aviones no vamos a tomar cerveza. Es un esfuerzo que se pide por única vez cada 100 años”.

El ministro porteño Fernán Quirós admitió en relación con el estreno de áreas peatonales con mesas al aire libre que “lo que pasó el primer día no fue bueno, así como no fue bueno lo que pasó el primer día que habilitamos la actividad física”.

“Nosotros tenemos que construir ciudadanía, tenemos que ser capaces de transitar el espacio público de manera cuidada y cumpliendo la normativa”, señaló el funcionario porteño.

Entonces recordó que “el barbijo o el tapaboca se coloca en la base de la nariz, no en la punta, bien firme, hay que respirar a través del barbijo, es la medida individual más importante que podamos tomar”. Justificó, además, que los encuentros sociales se estaban realizando y que se decidió “llevarlos a un lugar abierto, mucho más seguro”, que además permite que estén “a la vista”.

Para Quirós, si bien en el número de casos hay “subidas y bajadas de entre 1.100 y 1.300 casos por día”, se logró “aplanar la curva durante ocho semanas”.

Para Gollán, “para abrir más actividades hay otros factores a tener en cuenta, como que no haya caída significativa y constante de la cantidad de casos”.

Disminución

El ministro de Axel Kicillof explicó que “epidemiológicamente es correcto decir que estamos en un proceso de disminución cuando ello sucede en 2 o 3 semanas de forma significativa y sostenida” y aseguró que el número de casos “es superior en la Ciudad de Buenos Aires”, donde asciende a 3.248 cada 100 mil habitantes, y detalló que en el primer cordón del conurbano el número es de 2.242; en el segundo cordón llega a 1.939; mientras que en el tercer cordón es de 1.415. Señaló, en una conferencia de prensa, que la curva de contagios “demuestra que hay un aumento muy importante de los casos en el interior de la provincia” y que también en la Ciudad de Buenos Aires se registra el mayor número de muertes por millón de habitantes.

El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.

Dejá tu comentario