Cómo se despachó Moreno con los trabajadores de la ex papelera Massuh
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"Moreno se comprometió a conseguirle trabajo. Moreno, ¿eh? no el Ministerio de Trabajo. Yo me hago cargo, yo", dijo ante los trabajadores.
Moreno había ingresado a la papelera de improviso por una puerta trasera. Además, del subsecretario de Relaciones Laborales Álvaro Ruiz, lo acompañaron el administrador de la papelera y titular del Fideicomiso Banco Nación, Daniel Moreno, y un director del fideicomiso que responde a Moreno, de nombre Fernando López. Los empleados se sorprendieron al ver a la cuadrilla, pero no dudaron en ir a escucharlos.
"Todo el mes de abril se les va a pagar completo", prometió parado arriba de una bobina de papel. "Yo cada vez que vengo, vengo voluntariamente porque me fueron a buscar", aclaró antes de desenfundar el indecoroso plan de ajuste para mantener los rodillos funcionando. "Los que se van, yo digo piénsenlo, porque los que se quedan, no se quedan a vivir de arriba. Y los que se van, se van con jubilación anticipada, con plata en el bolso, o laburo en otro lugar. Y los que se quedan se quedan a remar. Yo no voy a hacer ese descarte, no soy la patronal, a mí me vinieron a buscar, yo estoy acá, no soy la patronal", continuó con tono iracundo.
Cuando Moreno arribó a la papelera todo era color de rosa. Prometió que el Estado nacional se haría cargo de reactivarla con dinero de un fideicomiso del Banco Nación, y entusiasmó a los trabajadores con el pago de los sueldos a término. Sin embargo, el fideicomiso nunca obtuvo aval de la Justicia para conformarse y el rosa se transformó en gris oscuro. Para salir del paso, Moreno se apegó a la ortodoxia económica e intentó aplicar un plan de ajuste, que los trabajadores rechazaron. El apriete de cinturón pretendía que 120 de los 500 "opten a la fuerza" -típico del morenismo- por una jubilación anticipada y otro tanto que tome el retiro voluntario. Con los que quedaban -operarios y personal jerárquico- se armaría una cooperativa con un tope salarial universal: 1.500 pesos mensuales. El repudio fue unánime.
El controlador de precios devenido controlador de sueldos, prosiguió: "Si ustedes arman el listado no tengo ningún inconveniente y sino muchachos... yo lo que les digo a ustedes es que los privados, de todos los que vienen, saben que (la planta) tiene un costo exagerado, entonces, este es el momento (de resolverlo) mirándonos todos a los ojos".
Para graficar que los sueldos elevados en la fábrica de papel son inviables, Moreno cita una ejemplo: "Yo me enteré... de un contador en San Justo cobrando 5.600 pesos por mes. ¡En San Justo!", se exaltó fervorosamente, y preguntó por los "libros" donde consta el pago al contador e interroga a los trabajadores, a esta altura fuera de órbita: "¡¿Quién contrató al contador de San Justo?¡".
Hasta que llega el momento de poner en blanco las propuestas turbias: "Muchachos, hay una historia, acá, nos miramos, nos miramos a los ojos, decimos las cosas como son (...) Lo de jubilación anticipada ahí les digo muchachos ¿la verdad? que tienen tanto jubilación anticipada, están firmes, que se yo...¿La verdad, me voy a ir con la jubilación entera? Bueno muchachos será el momento", propuso ante la mirada atónica de los operarios. Y dobló la apuesta con una curiosa oferta esgrimida en tercera persona para los que acepten el retiro voluntario: "Moreno se comprometió a conseguirle trabajo. Moreno, ¿eh? no el Ministerio de Trabajo. Yo me hago cargo, yo. Hablo con las empresas y los voy a ubicar".
La improvisada coacción de Moreno se interrumpe con una pregunta de un empleado sobre la jubilación anticipada. Moreno respondió: "Eso te lo garantiza el Estado. Yo cuando te digo que nosotros garantizamos la jubilación anticipada, la estamos garantizando. Si vos querés que yo te cuente como abogado, le doy la palabra al doctor. Pero, está garantizada políticamente. Es muy fácil aparte, ahora te voy a explicar: alguien tiene que hacer el aporte para esa persona, y decirme: 'A mí me faltan cinco años de aporte'. Te los puse yo ¿Quién sos? listo, andate".
Otro trabajador le formuló una pregunta por el retiro voluntario y el periodista interviene en el audio. Luego, se vuelve a escuchar a Moreno ofreciendo trabajo para los que dejen sus puestos, como si fueran caramelos. "Te ubico en algún otro lugar, me das tu curriculum y yo te ubico en cualquier otro lado, eso no tengas duda. Yo ubico a los compañeros en el día, (a los) que no quieran jubilaciones y que no quieran retiros voluntarios", cercioró, y en tercera persona otra vez se consulta y responde: "¿Che Moreno usted me ubica? Yo te ubico, así te falte una pata, ¿está claro?".
Este jueves a las 17 los trabajadores de la ex Massuh asistirán a la segunda reunión en el Ministerio de Trabajo. Allí, expondrán que los empleados jornalizados no recibieron el último salario, que la situación en la fábrica es de "indigencia" y volverán a pedir que se aplique el plan anti-ajuste que ellos diseñaron para salvar a la papelera. "Como siempre dijo Moreno: 'Las cosas se dicen de frente, sino no se dicen'", recordó un delegado.




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