22 de noviembre 2001 - 00:00

"Con Menem, no voy a confrontar", anunció Ruckauf a sus senadores

La libertad de Carlos Menem provocó la primera fisura en la interna peronista. Anteanoche, a pocas horas de la salida del ex presidente de Don Torcuato, Carlos Ruckauf improvisó un análisis de la situación interna y se confesó delante de algunos de sus lugartenientes del Congreso, entre ellos, el sanjuanino José Luis Gioja, el entrerriano Jorge Busti y el riojano Jorge Yoma.

«No voy a confrontar con Menem, porque lo peor que podemos hacer es ir a la pelea salvaje entre compañeros»
, recitó el gobernador en una mesa del restorán Oviedo, en el porteño Barrio Norte, uno de sus reductos gastronómicos preferidos.

Con la anuencia generalizada de los presentes, trazó una divisoria de aguas con Eduardo Duhalde y, si bien no habló expresamente de recomponer relaciones con Menem (los simpatizantes del riojano no olvidan que envió a Tribunales a Esteban Caselli a declarar en su contra), pareció más que dispuesto a fomentar una tregua.

«Soy partidario de que el partido convoque a internas en abril o mayo»
, continuó con énfasis, pero sin ánimo de guerrear. «Ya estuve hablando con (José Manuel) De la Sota sobre el tema; en principio, estaríamos de acuerdo en elegir en los mismos comicios fórmula presidencial y nueva conducción del PJ», avanzó, mientras los demás comensales -tras la primera ronda de café- jugaban con sobres de azúcar y edulcorante.

Con mesura, se animó a repetir un cronograma tentativo para caso de emergencia nacional que ya había adelantado a sus íntimos del denominado grupo BaPro, tal como se conoce a legisladores nacional que buscan instrucciones en la sede del banco Provincia en la Capital Federal.

«Creo que tendríamos que disponer de una ley de acefalía actualizada y así evitar que sea la Asamblea Legislativa la que consagre al sucesor de Fernando de la Rúa, en caso de renuncia»
, se sinceró.

• Iniciativa

En ese sentido, reveló otra charla a solas con su colega cordobés. «Ustedes saben que un diputado delasotista (por Eduardo Di Cola) presentó un proyecto muy interesante; sería conveniente que lo apuren una vez que asuman las bancas», clamó Ruckauf poniendo como fecha las primeras sesiones ordinarias o, en supuesto extremo, las extraordinarias, previo sondeo con el gobierno delarruista.

El sucesor de Eduardo Duhalde en la administración platense está convencido de que no sólo Di Cola promovió su iniciativa con el aval de De la Sota -aunque el primero lo desmintió-, sino también que se trata de una propuesta ideal para evitar la disputa doméstica en el peor de los escenarios.

Di Cola
propone que, en caso de dimisión del primer mandatario, se llame en el plazo de 90 días -como máximo- a elecciones presidenciales, mediante ley de lemas. A pesar de que este sistema electoral ha sido muy criticado en distritos donde se aplicó -La Rioja y Santa Fe, a nivel local; o Uruguay, en el exterior-, permitiría saltear un trámite muy conflictivo: que los partidos políticos, sobre todo el peronismo, se vean obligados a alistar una interna en tiempo récord.

Cada agrupación se presentará como lema, integrado, a su vez, por sublemas a cargo de candidatos que sumarán sufragios para el mismo partido o lema. Obviamente, triunfa el postulante o sublema que más adhesiones recogió, siempre que se trate del lema ganador.
La objeción es que el sublema más votado individualmente se impone sólo si forma parte del lema con mayor poder de convocatoria.

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