30 de noviembre 2001 - 00:00

Confirmó el PJ a Puerta del Senado como jefe pese a enojo radical

Ramón Puerta asumió ayer, en una ceremonia más prolija de lo que se esperaba, como nuevo presidente del Senado de la Nación. Juró, además, la totalidad de los senadores nacionales elegidos el 14 de octubre. El senador por Misiones actuará como virtual reemplazante de Fernando de la Rúa cuando éste se aleje del país, y la relación de estos dos dirigentes (y de sus partidos, peronismo y radicalismo) marcará una nueva etapa de la atribulada gestión aliancista. Las dos partes dicen querer evitar el cogobierno, pero De la Rúa no hizo nada para frenar esta asunción de Puerta, y el PJ pujó todo lo que pudo por quedarse con la segunda dignidad de la República. En la sesión de ayer, los radicales juraron sus bancas (con la excepción de Raúl Alfonsín, que prefirió esperar su diploma y gozar de una ceremonia propia, como estilaba darse el legendario Hipólito Yrigoyen) y luego se retiraron del recinto sobreactuando el enojo por la designación de Puerta. El peronismo debió soportar, sin embargo, un discurso de la frepasista Vilma Ibarra, que justificó su no voto a Puerta en el recuerdo del desdichado Chacho Alvarez. Se ganó la silbatina de los presentes (entre ellos muchos gobernadores) que la senadora debió soportar con impasible entereza. Fue un día nervioso en el Congreso y esa trama encubrió algunas sorpresas que darán qué hablar, como la aprobación de los diplomas de Carlos Menem y del detenido Raúl Romero Feris como senadores suplentes por La Rioja y Corrientes. En cuanto se abra una vacante podrán asumir sin trámite alguno.

Confirmó el PJ a Puerta del Senado como jefe pese a enojo radical
El Senado eligió ayer por aclamación al peronista Ramón Puerta como presidente provisional, en ausencia del radicalismo, que fugó en masa de la sesión preparatoria en el momento de designar las nuevas autoridades del cuerpo. La UCR repudió así la incorporación de un senador de la oposición en el primer escalón de la línea sucesoria de Fernando de la Rúa.

La actitud radical fue meramente testimonial, ya que abandonaron las bancas sin hacer ruido ni tomar los micrófonos para exteriorizar el enojo, con la solidaridad de los mandatarios provinciales de la Alianza presentes, el mendocino Roberto Iglesias, el rionegrino Pablo Verani y el chubutense José Luis Lizurume.

Jorge Agúndez
y compañía aprovecharon un cuarto intermedio, posterior a la jura de 68 de los 72 legisladores electos (no dieron el sí el peronista Carlos Juárez, los radicales Raúl Alfonsín y José de Zavalía y el socialista Alfredo Bravo), y se fueron antes de la coronación de la cúpula del cuerpo. Ese atajo lo habían pactado al mediodía con el justicialista José Luis Gioja. La amenaza de escándalo se desactivó durante una conversación entre los jefes de las bancadas mayoritarias.

Con varios gobernadores propios como testigos VIP -entre ellos Adolfo Rodríguez Saá (San Luis), Néstor Kirchner (Santa Cruz), Rubén Marín (La Pampa) y José Manuel de la Sota (Córdoba)-, el PJ, con 40 votos y la colaboración de los 4 animadores del Interbloque Federal de partidos provinciales, entronizó a Puerta como titular, al cordobés Juan Carlos Maqueda como vicepresidente y al neuquino Pedro Salvatori (MPN) como vice 2º. El cargo intermedio -entre los que desempeñarán Maqueda y Salvatori, vice 1º- quedó reservado para la Alianza.

El sucesor del radical Mario Losada explicó: «Trabajaremos para que De la Rúa termine su mandato en 2003 y nos dé la posibilidad de recibir el país en mejores condiciones».

«Lejos de complicarse el panorama político, hoy se fortalece»,
anunció Puerta. Maqueda, con un tono doctrinario, señaló que «el presidente provisional tiene una naturaleza distinta de la del vicepresidente: es un senador electo por el pueblo de su provincia, tiene plenitud de facultades, derecho de iniciativa para presentar proyectos, debatirlos y votarlos».

• Voto en contra

La nominación de Puerta sólo tuvo un voto en contra, el de la solitaria frepasista Vilma Ibarra, y una abstención del liberal correntino Lázaro Chiappe, quien opinó que la presidencia provisional debería haber quedado en manos del oficialismo, aun cuando puso a salvo la integridad de Puerta.

La embajadora del Frepaso rompió el bloque Alianza y permaneció en el recinto. Para los parlamentarios fue una suerte que se quedara, ya que le puso la pimienta a la sesión, que le sacaron los radicales con su salida por la puerta de atrás. «No voy a acompañar la moción del peronismo, a pesar de que respeto la figura del candidato», comenzó Ibarra. A la fórmula de cortesía le siguió un durísimo discurso -atrevido para una dama que jugaba de visitante-, que incluyó una alusión a la crisis por las presuntas coimas y a la eyección de Carlos Chacho Alvarez del gobierno en octubre de 2000.

Después de subrayar que la coronación de Puerta se hacía «por una mayoría numérica, sin consenso político» (la frase mereció la primera silbatina de la barra peronista), la hermana del jefe de Gobierno porteño, Aníbal Ibarra, señaló que «éste es uno de los momentos en los que podemos palpar con mayor precisión la dimensión institucional de la renuncia de Alvarez frente a hechos gravísimos todavía no esclarecidos». No olvidó subrayar el «valor ético» de la dimisión, mientras la seguían interrumpiendo desde las galerías con insultos hacia ella y su ex jefe político.

Liliana Negre de Alonso
(PJSan Luis), que presidió la preparatoria por su condición de mujer y por haber sido la que mayor porcentaje de sufragios consiguió el 14 de octubre, se vio obligada a pedir orden en más de una oportunidad. Sotto voce, algunos senadores que terminan mandato y que asistieron en calidad de invitados, entre ellos el rionegrino Remo Costanzo y el fueguino Gerardo Palacios, miraban de reojo al frepasista saliente Pedro Del Piero, quien se ubicó escenográficamente detrás de la presidenta para asegurarse segundaje en las imágenes de TV.

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