22 de septiembre 2004 - 00:00

Congreso improvisa sesión para desmentir que se cerró por viaje

José Pampuro
José Pampuro
Senado apuró anoche una sesión anunciada para esta tarde, con el único propósito de mostrar que el Congreso no está cerrado, a pesar de que sus jefes y hasta la primera dama, Cristina Fernández de Kirchner, se encuentran en NuevaYork, junto con el presidente de la Nación. En Diputados, reinaba el mismo apuro, el que podría servir, de concretarse la sesión, para convertir en ley el proyecto de autorización para la realización de ejercicios militares que la Cámara baja viene demorando y que podría provocar la suspensión el operativo Salitre que debe comenzar el viernes. De no existir ley, el gobierno deberá suspenderlo y pasar un papelón internacional. José Pampuro ya le reclamó a Eduardo Camaño por la demora: «Nosotros cumplimos con todos los requisitos. Mandamos el pedido de autorización para ejercicios desde agosto hasta setiembre del año próximo, ahora vótenlo». La conducción de Diputados comprendió la urgencia del pedido, pero la crisis de identidad del bloque PJ -con sus múltiples divisiones y disputas-hasta ahora pudo más.

Con el ánimo de salir al cruce de lo que adelantó ayer este diario, el presidente provisional de la Cámara alta, Marcelo Guinle, convocó de urgencia a una reunión de Labor Parlamentaria, a fin de fijar un temario potable. El chubutense que reemplaza en la cúpula senatorial a Daniel Scioli, a cargo del Poder Ejecutivo en ausencia del país de Kirchner, encontró el pretexto ideal para asegurarse la aprobación de su proyectodestinado a regular el precio de las garrafas.

La iniciativa sobre GLP, fogoneada por Guinle, quedó pendiente desde la semana pasada, cuando sólo se pudo votar en general por falta de acuerdo en el articulado.

• Ventajas

Por supuesto, nada mejor -a ojos del delegado del PJ-Chubut- que improvisar una sesión de tablas con este tema de primer punto. No fue el único que pudo sacar ventaja. La ultraduhaldista Mabel Müller sacó a relucir su chapa de vice del bloque peronista -es decir, suplente de Miguel Angel Pichetto, de paseo por Manhattan-, para agregarle párrafos al acta de Labor con una propuesta que le interesa a la provincia de Buenos Aires, que desfederaliza los delitos por drogas al menudeo.

El temario, que se pactó con Pichetto y su par de la UCR, Mario Losada, fuera del país, quedó cerrado con una ley contra la inseguridad: la que penaliza el denominado turismo sexual, otra variante de la industria sin chimeneas.

En Diputados se reunió anoche la Comisión de Labor Parlamentaria para armar una lista de temas para debatir en el recinto.
Eduardo Camaño -uno de los pocos caciques del Congreso que permaneció en Buenos Aires-intentaba armar una sesión con temas propios de los diputados. No fue fácil acordar: existen tensiones todavía sobre la ley de creación de ENARSA y no está cerrado el debate del marco regulatorio.

Desesperados, entonces, por encontrar proyectos para debatir en el recinto y, de esa manera, desmentir su inactividad y sujeción absoluta a la voluntad del Ejecutivo -potenciada esta semana por el viaje de Kirchner a EE.UU., que llevó como invitados a los presidentes de los bloque PJ y UCR de ambas cámaras-, las autoridades del bloque comenzaron a llamar a los legisladores para preguntarles qué temas tenían pendientes de votación en el recinto.

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