13 de mayo 2004 - 00:00

Congreso, entre luces y sombras

Los diputados no quieren perderse la oportunidad de estar a la cabeza del programa de ahorro de energía. Para eso, Eduardo Camaño dio instrucciones precisas para que la luz en los pasillos y salones sea reducida al mí nimo. Y las órdenes comenzaron a ejecutarse esta semana. Una media luz, un tanto tenebrosa, mantenía así en alerta a los empleados del Palacio que bajaban a tientas las escaleras de por sí peligrosas por el desgaste que han sufrido los escalones de mármol. Un ambiente lúgubre presentaba el Salón de Pasos Perdidos con las arañas prendidas a medias, mientras que despachos adentro todo seguía siendo luz y alegrí a.

La crisis arruinó algunas de las reformas que se hicieron en Diputados en los últimos tiempos, como la iluminación del pasillo de entrada -con decorativas luces halógenas- que ayer apenas podían adivinarse. En el edificio anexo, la cuestión era peo r. Los pasillos son más estrechos y en algunos pisos prácticamente no se veía nada.

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