25 de abril 2003 - 00:00

Contra la lluvia y falta de micros

Hacia las 19 de ayer las tribunas y plateas de River aparecían raleadas. Después de un día de lluvias el nerviosismo se había apoderado de los organizadores.

Alberto Kohan, salió entonces a un sector del césped al lado del palco principal, y comenzó a dar órdenes para reubicar la concurrencia y levantar las banderas para ocultar los blancos que se veían en las tribunas altas.

Al mismo tiempo comenzaron las especulaciones y las denuncias de algunos punteros, que se quejaban, porque los micros contratados no habían aparecido a buscar militantes. Se decía en ese momento que el duhaldismo había pagado a los mismos micros para que no cumplieran el contrato con los menemistas. Los más quejosos fueron los dirigentes porteños, como Javier Mouriño.

Desde dos plateas ubicadas a ambos lados del enorme escenario -ocupaba casi un lado entero del estadio- los dirigentes menemistas, diputados, y senadores acompañaban con banderas.

Además de los problemas argumentados, los organizadores del acto habían hecho una apuesta para diferenciarse de la aparición de Kirchner en River.

En esa ocasión el delfín de Duhalde había utilizado tres sectores del estadio y dejó cerrado el césped. De manera que todos los concurrentes ocupaban las plateas y tribunas, salvo el periodismo. Esta vez la cancha de juego fue abierta también y fue así que se pudo apreciar la mayor concurrencia al acto menemista.

Una hora después el ambiente había cambiado. Con el comienzo de los números musicales se levantó la temperatura y los anuncios de columnas que se acercaban al estadio comenzaron a concretarse. Julio Maharbiz fue el encargado de anunciar los cantantes, que incluyeron ritmos cuarteteros y folklore, y hasta los participantes comentaron por los micrófonos que se sentían en el festival de Cosquín.

El grupo Zarza comenzó con el leit motiv de la campaña, que luego repitió cuando reaparecieron en escena para al ingreso de Menem y Romero. Entre cada actuación «el Tula» hizo varios unplugged de «Matador» y otro del Himno a la Bandera» acompañado por una banda de instrumentos de viento, que hacía recordar a los circos de provincia.

A pesar de todos los inconvenientes climáticos y de trans
porte, la prolija organización del acto permitió que el permitió que el cronograma se cumpliera con sólo media hora de retraso.

A las 21.30 Menem y Romero entraron a un estadio que rondaba los 60.000 concurrentes. Bajo una lluvia de papelitos, fuegos artificiales y el tema del grupo Zarza pasaron varios minutos saludando.

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