11 de julio 2001 - 00:00

Corrientes elegirá su gobernador en octubre

El escenario electoral mantiene la atención de los partidos ahora en dos distritos en particular. Uno es la provincia de Corrientes -que el mismo 14 de octubre votará para elegir un gobernador y así poner fin a la intervención que nombró el gobierno de Fernando de la Rúa-. El otro es la Capital, donde el radicalismo mantiene una pelea partidaria, que resolverá en internas para definir el candidato a senador, en la que piensa enfrentar al psiquiatra y novelista Marcos Aguinis contra el sector antioficialista que propone a Rodolfo Terragno. El Frepaso espera saber quién será el postulante, que encabezará la lista de la Alianza, para recién después definir a los propios para intercalarlos.

Ramón Mestre sufrió ayer la que acaso será su peor derrota como ministro del Interior: la Comisión de Asuntos Constitucionales del Senado lo intimó a que convoque a elecciones para gobernador en Corrientes antes del 14 de octubre. En otras palabras, el Congreso resolvió no prorrogar la intervención federal en esa provincia, que Mestre ejerció personalmente y que ahora controla a través de su «otro yo», Jorge Aguad. La decisión de los senadores abre un haz de posibilidades que alcanzan a los comicios de renovación parlamentaria del 14 de octubre, día en que también se celebrarán los comicios correntinos. El ministro del Interior, desinformado, asistió personalmente a la reunión en que sufriría ese revés.

En principio, Corrientes le dará al torneo de octubre una tensión que no es fácil de encontrar en otros distritos: sea cierto o no, la percepción dominante es que no habrá sorpresas casi en ningún lado para octubre. Esto desató, como se verá, la expectativa del gobierno para darse una estrategia capaz de obtener algún rédito especial allí donde gobernó mediante un interventor. Esa estrategia no es, necesariamente, aliarse con los sectores con los que sustentó la presencia de Mestre y después de Aguad.

Al mismo tiempo, el fin del denominado «remedio federal» hace que Corrientes sea la única provincia en la que se elegirá gobernador en octubre, lo que la convertirá en una pasable vidriera de toda la elección. Es un dato central para comprender lo que suceda en Corrientes: allí rige un sistema de «ballottage» de 50% con lo cual para establecer cualquier gobierno ganador en primera vuelta se requiere una alianza entre partidos. Además, la Constitución local exige para el funcionamiento de la nueva administración votaciones con 2/3 de los votos para habilitar nuevos endeudamientos: Corrientes recibe sólo 40% de lo que le corresponde por coparticipación ya que el resto queda retenido por sus acreedores.

Asociación

Según los lineamientos que siguieron hasta ahora Mestre y su sucesor Aguad, en Corrientes se consolidaría una asociación entre el radicalismo, el Pacto Autonomista Liberal de José Antonio «Pocho» Romero Feris y un sector del PJ, el del ruckaufista Rodolfo Martínez Llano. Ese acuerdo está diseñado sobre la base de que «Pocho» Romero Feris presida el binomio de senadores con un radical como segundo. En la Casa Rosada comenzaron a sospechar contra ese arreglo. Más de un asesor del Presidente se pregunta por qué, si este Romero Feris está seguro de ganar, no pidió más enfáticamente el fin de la intervención para postularse como candidato a gobernador. El corolario de esta sospecha es que la política de Mestre-Aguad-Romero Feris («Pocho») es una política perdedora.

Por eso en la UCR y cerca de De la Rúa comenzó a esbozarse otra posibilidad, que en principio puede resultar sorprendente: un acuerdo con el ex gobernador Raúl Romero Feris, «Tato», quien preside el Partido Nuevo, controla la minoría electoral más numerosa de la provincia y actualmente está en cautiverio sin condena firme. El diseño de este pacto se haría sobre el supuesto de que, aun ganando, ninguna administración correntina podría garantizar la gobernabilidad del distrito sin una vía de acceso rápido al gobierno nacional.

Diseño

¿Cuál sería el diseño de esta alianza? Para la mayoría se basaría en la candidatura a gobernador de «Tato» Romero Feris y una fórmula de senadores compuesta por un dirigente del PJ (presumiblemente Angel Pardo) y otro del radicalismo.

Sin embargo, ayer en Corrientes comenzó a insinuarse otra ecuación: quienes sospechan que «Tato» Romero Feris querrá ver terminado su proceso judicial antes de intentar un regreso al poder apuestan a que el candidato a gobernador será un radical. Las miradas se posan sobre Gregorio «Goyo» Pomar, un alfonsinista discreto y prestigioso quien se niega a cualquier gesto de ambición electoral, pero que hace un par de meses habló de la necesidad de que «Corrientes encuentre una fórmula política superadora». Pomar es actualmente el titular del Registro Nacional de Armas (RENAR).

Para Mestre la resolución de ayer y el juego que se abre en la provincia significan una derrota dramática. Sobre todo tratándose del ministro del Interior. El no ignora que la semana pasada el propio De la Rúa recibió a los diputados del Partido Nuevo Catalina Medina de Méndez Lareu y Agustín «Chingolo» Díaz Colodrero, habilitando las versiones de un acuerdo en dirección al «tatismo». Mestre, sin embargo, cree estar en condiciones de dar una última batalla: antes del 2 de agosto quiere que se confirme la sentencia sobre «Tato» y para esto hasta piensa en que su delegado Aguad habilite el juzgado que lleva la causa del ex gobernador durante la feria judicial. Pero el reloj corre en contra del cordobés, que en Corrientes podría ofrecerle al radicalismo la segunda gran derrota de su vida.

Dejá tu comentario

Te puede interesar