2 de julio 2002 - 00:00

Corte: el PJ cuenta ya con los votos para cerrar juicio político

El oficialismo comenzará hoy a cerrar el juicio político a la Corte, que se terminará de caer el miércoles de la semana que viene en el recinto de Diputados. Ansiosos, los 9 jueces esperan señales auspiciosas desde el PJ, mientras el gobierno de Eduardo Duhalde necesita -con la misma urgencia- que el máximo tribunal convalide el «corralito» financiero.

Ayer, Alfredo Atanasof se vio forzado a desmentir un supuesto pacto entre el Ejecutivo y la Corte Suprema para frustrar el enjuiciamiento en el Congreso a cambio de que los ministros del Poder Judicial contengan el goteo del sistema bancario. «No hay que relacionar una cosa con otra -dijo sin ruborizarse el jefe de Gabinete, delante de los «movileros»-, son cuestiones independientes: la salida del 'corralito' se analizará con la comisión de notables que enviará el Fondo; en tanto que los diputados avanzan con el juicio político».

Esta misma mañana, una vez que los legisladores comiencen a llegar de sus distritos después del fin de semana, Eduardo Camaño encabezará una ronda entre peronistas y extrapartidarios para asegurarse 90 votos en la sesión especial del 10 de julio.

Esa cantidad de avales impedirán que Elisa Carrió y el kirchneriano Sergio Acevedo reúnan 2/3 de los presentes, reglamentariamente imprescindibles para aprobar la acusación y que el proceso pase a la etapa de sentencia en el Senado.

• Consuelo

El presidente de Juicio Político, Acevedo, y su principal aliado dentro del justicialismo, el tucumano Ricardo Falú, volverán a deliberar pasado mañana en compañía de Carrió, la frentista Nilda Garré y otros aspirantes a verdugos de los jueces supremos, si bien ya se los ve resignados a pelear una batalla perdida. Les quedará el consuelo de quedar como víctimas y la testimonial oportunidad de denunciar frente a cámaras de TV un acuerdo non sancto entre Duhalde y la Corte, paso previo a ser convertidos en ídolos-mártires de los caceroleros.

Antes de llegar a esa instancia, el delegado de
Néstor Kirchner insistirá en debatir la cuestión a puertas cerradas en el bloque PJ, aún cuando nadie de la conducción parece dispuesto a generalizar una discusión que ya está zanjada en secreto y con las personas indicadas. A la sumo, falta un segundo conteo de garantía.

Para cumplir con esta sigilosa tarea, el titular del cuerpo y ultraduhaldista de Quilmes contará con la ayuda de quienes han criticado desde el comienzo la embestida parlamentaria contra
Julio Nazareno y compañía, los menemistas (Alejandra Oviedo, Adrián Menem, Ricardo Quintela, Marta Alarcia, Lelia Chaya y otros), varios legisladores «sin techo» que militan en terruños no administrados por el peronismo (como el rionegrino Carlos Larreguy o el sanjuanino Jorge Escobar), independientes (el cordobés Oscar González, por ejemplo) y hasta ex animadores del Frente Federal de las llamadas provincias «chicas» (el salteño Enrique Tanoni y el pampeano Manuel Baladrón).

Del resto del duhaldismo, se espera la asistencia en el recinto y la fidelidad al jefe bonaerense hasta las últimas consecuencias. El grueso, como
José María Díaz Bancalari, jugó a fondo con el gobierno, cuando Duhalde en febrero le puso precio a las cabezas del noneto de ministros, a poco de que estos últimos declararan inconstitucional el «corralito». Ahora, están en una posición que ha dado un giro de 180 grados, precisamente adonde los condujo un Ejecutivo provisorio, obligado por las circunstancias.

La excepción es
Miguel Angel Toma, otrora menemista y actualmente alineado con el peronismo de Lomas de Zamora. Toma tendrá una activa participación en este etapa de clausura del trámite legislativo. En ese sentido, el diputado porteño fue el único duhaldista -aunque no de la ortodoxia como Camaño o Díaz Bancalari- que se pronunció en la comisión de Juicio Político. Lo hizo en rechazo de la acusación, con dictamen propio, pero en sintonía con otros similares de la riojana Oviedo y del salteño Tanoni.

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