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Alfredito» de Angeli fue la principal atracción ayer en la Plaza
del Congreso, donde turistas, niños y hasta piqueteros
anti-K aprovecharon para sacarse fotos con el toro inflable.
Los kirchneristas se disfrazaron de huevo.
De un lado de la Plaza Congreso están las seis carpas kirchneristas y del otro está la denominada carpa «verde» de los ruralistas (que de verde no tiene nada en el decorado).
Ayer, en el alero de la carpa de Compromiso-K se encontraron dos productores del norte salteño y los líderes de esa agrupación.
Durante la charla, tensa, el dueño de un campo de 1.500 hectáreas le llegó a contestar a un K, con lágrimas en los ojos: «¿Por qué no van y les sacan a las empresas más grandes como Cargill o Aceitera General Deheza?». El activista K, para salir del paso, retrucó: «La suba de la soja en este último tiempo fue de más de 120% y se vienen a quejar», a lo cual el productor, ya gritando, le respondió que «de todo eso no nos queda más dinero porque también aumentaron los insumos».
Mientras tanto, en los alrededores de las instalaciones, oradores desconocidos, estudiantes universitarios y activistas del conurbano bonaerense, que llegan en buen número, no paran de alentar el diálogo entre las dos partes.
No sólo señoras del campo u hombres bien abrigados moran en la carpa de los ruralistas. Piqueteros de la Corriente Clasista y Combativa de Juan Carlos Alderete complementan la población, y también hay miembros representantes de los Pueblos Originarios del Norte y hasta personajes de la TV que alguna vez tuvieron su momento de fama. Uno de esos es Larry del programa «Todo por Dos Pesos». « Llamen a Moe que Larry está en cualquiera», es el cántico que entona mientras vende CD con las canciones del programa que en su momento fueron las más pegadizas, aprovechando el público de ocasión.
En la entrada de la carpa hay dos bolsas en una mesa larga que contienen maíz y soja.
«Llevate un yuyito», dice un cartel para ofrecer a los visitantes los granos «que tanto quilombo generaron», explica un chacarero. Luego divide las bolsas en mayor proporción de un lado y en menor del otro: «Esta es la parte que se queda el gobierno; y ésta otra, lo que queda para el campo», grafica.
«Alfredito», un toro inflable que personifica al productor Alfredo de Angeli, es objeto de bromas y fotos que los turistas a p rov e chan para sacar al paso.
Para llevarle la contra al campo, los kirchneristas ya le respondieron al «toro» disfrazándose de huevos.
«Acá sí hay huevos», dicen inscripciones. Por ahora no son muchas las divergencias y cruces verbales entre los mismos integrantes de las carpas, aunque en las del sector agropecuario ya comenzaron a surgir varias.
«Que vienen estos tilingos bien vestidos a protestar acá», señalaba un hombre de La Rioja, miembro de la agrupación de Pueblos Originarios. «¿Usted de qué lado está?», le preguntaba una señora a lo que aquél le contestaba: «Con el campo, señora, con el campo, pero no con éstos, sino con los verdaderos laburantes que desde la época de la colonización fueron siendo apartados del sistema».
«Encima, ahora estos kirchneristas dicen que las retenciones son para redistribuir. Siempre tendrían que haberlo hecho, no ahora, siempre. Toda esa plata no es de ellos, siempre fue nuestra, pero nos la quitaron», insistía. La carpa de JP, que anima el legislador porteño Juan Cabandié, ya se organizó para pasar la noche invernal sin desanimarse.




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