17 de enero 2008 - 00:00

Cristina feliz: Congreso ratifica su primer veto

Cristina de Kirchner logró ayer, en un veloz y desinteresado trámite del Congreso, la aprobación de un veto de $ 250 millones a partidas del Presupuesto nacional destinadas a seguridad, fondos eléctricos y hasta fundaciones dedicadas a la beneficencia.

La Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento Legislativo emitió un dictamen de mayoría respaldado por el kirchnerismo donde se avalan dos decretos de veto parcial del Poder Ejecutivo al Presupuesto votado en el Congreso. Aunque el recorte alcanza apenas 1% del total de las partidas, la decisión de la esposa de Néstor Kirchner altera las promesas de fondos destinadas a las provincias.

En el ámbito parlamentario, se conoce a esos fondos vetados por Cristina de Kirchner como «cajita feliz», ya que son las sumas de dinero que utiliza la Casa Rosada para calmar a gobernadores, necesitados de dinero para legitimar su gestión, y lograr así en el recinto el apoyo de sus diputados y senadores a la hora de votar leyes clave, como el Presupuesto.

  • Llamativo

  • Los decretos de veto parcial aprobados ayer en el salón Arturo Illia del Senado fueron los 152 y 153, publicados el 28 de diciembre en el Boletín Oficial. El artículo 34 del primero de esos instrumentos del Ejecutivo fue uno de los más llamativos en términos de capacidad de gestión ya que la Presidente vetó una disposición del Presupuesto que el mismo Poder Ejecutivo había enviado al Congreso para su aprobación. Se trata del régimen de subsidios al gasoil para el transporte automotor.

    La incongruencia del kirchnerismo en ese punto fue explicada por el jefe de la banca de senadores de la UCR, Ernesto Sanz, a este diario: «Originalmente el Ejecutivo estableció que los subsidios en gasoil al transporte automotor no se dieran en especie, es decir en litros, 95 millones mensuales, sino a través de dinero para efectuar su compra. Pero ahora el decreto de veto de la Presidente restablece el sistema de subsidios en especie y no en dinero», advirtió Sanz. El senador radical planteó el estado de sospecha que implica el sistema de subsidio a través de la entrega de sumas de dinero, en vez de otorgar directamente los barriles de gasoil, ya que de ese modo los empresarios podrían ser sometidos a pedidos de «retornos» para acceder a los subsidios.

    Los dictámenes de mayoría fueron firmados ayer por los bloques del Frente para la Victoria en Diputados y Senadores, mientras que la oposición encarnada en el radicalismo y la Coalición Cívica lo hicieron en disidencia. La última sesión en el Congreso fue el 26 de diciembre, cuando cada Cámara debatió el cambio de huso horario como parte de las políticas del gobierno nacional para ahorrar energía. Sorprendentemente, en los vetos de ayer se deja también sin efecto, a través del artículo 91 del Decreto 152, una partida de 50 millones de pesos destinada a un fondo eléctrico de Misiones y otra de 81 millones para otra obra energética de Tartagal-Orán, en Salta.

    El área de seguridad fue otra de las perjudicadas por el veto presidencial. Cristina de Kirchner dejó sin efecto una autorización para que la Jefatura de Gabinete de ministros, a cargo de Alberto Fernández, amplíe en 40 millones de pesos fondos destinados a la administración civil de las fuerzas de seguridad, dependientes del Ministerio del Interior.

  • Iglesia

    También fue vetada una partida de 960 mil pesos para la Universidad Nacional de Jujuy, otra de casi 16 millones de pesos destinados a la Universidad Nacional del Noroeste de la provincia de Buenos Aires.

    La Iglesia Católica también sufrió recortes: más de 2.000.000 de pesos para una congregación católica de la provincia de Buenos Aires. Ahora, con los dictámenes ya firmados, los decretos serán aprobados por el pleno de ambas cámaras dominadas cómodamente por el oficialismo.
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