Cristina y los hijos del padrino
La insinceridad es un activo de la política, pero que luce al incoherente: ¿la base del kirchnerismo es la aspiración de una nueva forma de hacer política lejos de los "padrinos" del conurbano? Pareció haberlo formulado así Cristina Kirchner cuando se refirió a Eduardo Duhalde como Don Corleone, hace menos de dos años. Extraña por eso que su candidatura esté envuelta en esa pasión por las concentraciones de la que huye el voto moderado. El viernes, el oficialismo bonaerense se reunió en Sarandí (Avellaneda) y exhibió el aparato del viejo peronismo. Kirchner intentará repetirlo el jueves en Plaza de Mayo, cuando lea su último discurso ante el Congreso como presidente. Hace tres años que no lo consigue.
-
Reforma electoral: las PASO ponen a prueba la alianza PRO - LLA
-
Milei recibió al magnate de Sillicon Valley Peter Thiel
¿Se están reproduciendo? El kirchnerismo apeló a consignas
del peronismo más ortodoxo para impulsar en Sarandí las
candidaturas de Cristina Fernández, Daniel Scioli y Daniel
Filmus (estos últimos abrazados en la foto por Rafael Bielsa).
Los discursos, a cargo de Kunkel, Pérsico y Scioli, no ofrecieron novedades. Se ratificó la adhesión al proyecto encarado por Kirchner, se destacaron datos económicos de su gestión y se prometió profundizar el proceso de crecimiento económico.
Acalorados en el palco, seguían las alternativas de la movilización los diputados nacionales Francisco «el Barba» Gutiérrez y Cristina Alvarez Rodríguez (Buenos Aires), Araceli Méndez de Ferreyra y Hugo Perié ( Corrientes), José Mongelo (Chaco), Héctor Daza ( Jujuy), Patricia Vaca Narvaja (Córdoba), la titular del INADI, María José Lubertino, y el secretario de Derechos Humanos de la provincia de Buenos Aires, Eduardo Binstock.
Privado de las comodidades del improvisado palco estuvo Luis Gerez. El militante kirchnerista de Pensar Escobar debió permanecer mezclado entre el resto de los manifestantes desde que Kirchner decidió apartarse de su polémico secuestro ocurrido en diciembre del año pasado y que había motivado el segundo discurso en cadena nacional del Presidente.
En su discurso, Kunkel remarcó que el Frente para la Victoria es un «espacio de integración» y convocó a «radicales, socialistas y militantes que fueron apartados del peronismo» a alinearse detrás de la posible candidatura de Cristina.
Kunkel y el vicejefe de Gabinete bonaerense, Emilio Pérsico, fueron los principales oradores del evento, que contó con una concurrencia de militantes y dirigentes peronistas estimada en 25 mil personas por los organizadores.
Kunkel aseguró que a través de esta acción los militantes oficialistas expresaron pública y masivamente su adhesión para que Cristina sea la candidata del Frente para la Victoria en las próximas elecciones de octubre.
Kunkel deberá batallar con la titular del PAMI, Graciela Ocaña, y con el director de la ANSeS, Sergio Massa, quienes también aspiran desde el oficialismo a la vicegobernación bonaerense.



Dejá tu comentario