El storanismo mantiene un esquema de poder que comenzó a decaer desde que Federico Storani abandonó el Ministerio del Interior hace casi 3 meses. En esa cartera había colocado a varias de sus espadas, entre ellas, el bonaerense César Martucci, que piloteó la postergada reforma política, el neuquino Rodolfo Quesada y el puntano Walter Ceballos, responsable administrativo de los polémicos Aportes del Tesoro Nacional (ATN).
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Curiosamente, a pesar de haber dejado el gobierno con un discurso muy crítico, algunos de esos funcionarios permanecieron en sus puestos de trabajo hasta hace pocos días, quizá preocupados por los índices de desempleo que la Alianza no pudo disminuir.
Para mayor sorpresa, varios Fredi boys siguen en la actualidad atados al gobierno nacional, incluso en puestos relevantes como el Ministerio de Defensa, aun cuando Storani parece decidido a ser opositor de la administración de Fernando de la Rúa, en una situación similar a la que protagoniza -en silencio- Carlos Chacho Alvarez con los frepasistas del oficialismo.
Del gabinete, se le reportan el número 2 de Defensa, Angel Tello, y su homólogo de la cartera de Justicia, Melchor Cruchaga. En rango inferior, militan dos familiares directos, sus hermanos, Carmen Storani (Consejo Nacional de la Mujer) y Juan Storani (gerente del PAMI). Hasta el secretario de la Tercera Edad, Aldo Isuani, continúa en funciones en la misma órbita que Carmen Storani, el Ministerio de Desarrollo Social.
Las redes storanistas, aun en devaluación, se extienden a la gestión de Aníbal Ibarra en la Ciudad de Buenos Aires. Rubén Pesce ocupa uno de los cargos estratégicos: la Secretaría de Hacienda de la Ciudad de Buenos Aires. En Interior late aún un storanista, el correntino Noel Bréard.
Fuera de la provincia de Buenos Aires, puede jactarse, asimismo, de una relación fluida con el gobernador de Mendoza, Roberto Iglesias, aunque los mandatarios provinciales suelen manejarse con independencia. En esa provincia, les responde el diputado Víctor Fayad, quien -gracias al acuerdo cuyano- tiene garantizada la reelección el 10 de diciembre. Para añorar sus años de militancia universitaria, logró copar la Secretaría General de Franja Morada a nivel nacional, por intermedio del santafesino Diego Rossi.
En la Cámara baja, también concentra lealtades, entre las más notorias, las de Margarita Stolbizer y Ricardo Vázquez, ambos de origen bonaerense. En esa jurisdicción, se anota la mayoría de los intendentes de la UCR, comenzando por el presidente de la Federación Argentina de Municipios, Jaime Linares (Bahía Blanca), y su colega del Foro de Intendentes Radicales, Abel Miguel (Junín).
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