Fernando de la Rúa finalizó anoche el feriado en laresidencia de Olivos revisando junto al jefe de su casa militar, el generalJulio Hang, y su secretario Ricardo Ostuni, la última lista que le acercaroncon la delegación que lo acompañará el próximo 24 de octubre en el viajeoficial a España. Esa minuta incluye la aceptación del invitado en que másconfía el Presidente para destrabar la ley de presupuesto: la del gobernadorperonista de La Pampa, Rubén Marín.
Según el informe que anoche le rindieron losfuncionarios sobre el trámite de esa ley, los principales problemas losplantearán los gobernadores. De ahí la importancia que le concede la aceptaciónpor parte de Marín a la invitación porque le permitirá el diá-logo a fondo,fuera de las rutinas habituales, con el hombre que hoy hace el equilibrio máscalmo dentro de la interna peronista y también entre los grupos degobernadores. Marín es además vicepresidente del PJ y en ese carácter suelereemplazar a Carlos Menem en el manejo partidario.
La idea de De la Rúa es negociar con Marín una cumbrecon gobernadores de todo el país para después del regreso de España, es deciren la primera semana de noviembre. El Presidente se convenció de que el trámitede negociar primero con los gobernadores peronistas es la condición para quecualquier acuerdo sobre el nuevo presupuesto camine en el Congreso. Tras lacrisis de los sobornos en el Senado las cosas se le han facilitado al gobiernoporque el rol opositor del peronismo está con las defensas bajas. Para que sepuedan mantener las pautas de reducción del gasto del proyecto que preparó elMinisterio de Economía ese voto del Senado puede asegurarse, cree elPresidente, reclamándoles a los gobernadores que muevan a sus legisladores enla Cámara alta.
La idea de este encuentro no es nueva y ya la conversóhace dos semanas De la Rúa con Adolfo Rodríguez Saá, mandatario de San Luis conquien se entrevistó en un round del llamado diálogo político. R. Saá le reclamóesa reunión con todos los gobernadores y no sólo con algunos, en un gesto queseñaló la frecuencia con que De la Rúa suele verse con Carlos Ruckauf.
De la Rúa pidió entonces tiempo para evitar que unacumbre de gobernadores se convirtiera en otra sesión de terapia por la crisispolítica. Eso, cree, será posible en noviembre.




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