De la Rúa dijo que las coimas fueron "inexistentes"
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Fernando de la Rúa.
"Un sector del periodismo se ha equivocado al prejuzgar", dijo el exmandatario para aclarar que "prefiero mil veces esas equivocaciones a un cercenamiento de la libertad de prensa", si bien reconoció que "tras mi aparente serenidad, todo esto fue un calvario".
Flanqueado por los defensores, Jorge Kirszenbaum y Valeria Corbacho, De la Rúa cargó también contra la entonces diputada radical Elisa Carrió, a quien calificó de "testigo de oídas" ya que "fiel a su estilo, avanza con afirmaciones y cuando el terreno no es propicio, cambia de paso y pasa a hablar de otra cosa".
"Quieren demostrar todo por indicios, pero no se puede demostrar ni hecho ni culpa por indicios", dijo en otro momento, al desmentir especialmente la versión del arrepentido Mario Pontaquarto sobre una reunión en Casa de Gobierno donde el expresidente habría autorizado el pago.
Criticó además el rol del exjefe de gobierno porteño Aníbal Ibarra, quien tras recibir la denuncia del arrepentido a través del exlegislador radical Daniel Bravo, lo derivó al entonces jefe de gabinete nacional, Alberto Fernández.
"Actuó con rapidez porque puede que le sirviera también al gobierno para algo, acaso demostrar que luchaba contra la corrupción", dijo De la Rúa, para quien "todo esto es un cuento al que se le fueron sumando detalles".




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