24 de septiembre 2001 - 00:00

De la Rúa se enojó con sus generales

Fernando de la Rúa pasó un fin de semana de furia con los funcionarios de su gobierno que se dedicaron a hacer declaraciones de dudosa prudencia para el oficialismo. Debió incluso aclararle al secretario de Seguridad, Enrique Mathov, que no lo había desmentido cuando se encrespó en público por su frase sobre que la Argentina es un país inseguro. Sí se quejó de que se insista en eso cuando no existen muchos países seguros, lo que es algo obvio después de lo ocurrido en EE.UU. También se molestó con el reproche de Cavallo, que lo acusó de pensar más en la UCR que en la Argentina por apoyar la candidatura de Terragno y también con Gallo por pelearse con Ibarra. A todos les ordenó que en adelante lo piensen dos veces cuando enfrenten los micrófonos.

Fernando de la Rúa se internó anoche en Olivos a la misma hora cuando su secretario de Seguridad Enrique Mathov viajaba a Asunción del Paraguay y Brasilia acompañado por Chrystian Colombo y furioso con la locuacidad de sus funcionarios. El Presidente y el jefe de gabinete venían de un acto en la exposición rural en Palermo en el cual comentó con acidez expresiones de la prensa sobre la inseguridad en la Argentina.

«Leí el título de un diario que normalmente pone títulos muy serios y el título de hoy no lo es, crea una alarma innecesaria»
, se quejó el Presidente quien dijo además que ese tipo de afirmaciones ahuyentan a los inversores. Se refería a la cobertura del monopolio «Clarín» sobre esa hipótesis que contenía un reportaje al secretario de Seguridad confirmándolo.

Protección imposible

«No se puede decir que la Argentina sea un país seguro», reiteró anoche Mathov a este diario, «porque ningún país es seguro después de lo que pasó en los Estados Unidos».

«Los países que están en guerra tienen protecciones multimillonarias, algo que para la Argentina es imposible. También por la extensión del territorio. Por eso no podemos tener control de fronteras»
, amplió el funcionario.

En una improvisada rueda de prensa que tuvo lugar minutos antes de dejar inaugurada la exposición ganadera en la Rural de Palermo, el primer mandatario aprovechó para reafirmar que, si bien «en el mundo se ha visto que existe riesgo para cualquier país, el nuestro es uno de los más seguros».

Refuerzo fronterizo

«Hemos tomado medidas adicionales en las fronteras a través de un refuerzo del personal de Gendarmería. Además, hay más control aéreo. Todas las fuerzas están actuando y lo hacen muy bien», aseguró.

En esa línea, señaló que
«la Argentina actúa con seriedad, y en base a la dolorosa experiencia que tuvimos, ponemos el máximo de nuestras posibilidades para lograr la mayor seguridad».

Durante la inauguración de la muestra ganadera de la entidad agropecuaria, De la Rúa reiteró que la posición del gobierno respecto de los atentados terroristas perpetrados contra los Estados Unidos será «estar junto a la humanidad que quiere vivir en paz y con justicia».

«Después de la tragedia, la vida sigue. Hay que renovar el compromiso y prepararnos para defender la paz y la seguridad»
, expresó, sin brindar mayores precisiones.

Era inevitable que
Mathov se pusiera ayer al borde de repetir la suerte del renunciado Rafael Flores, a quien De la Rúa despidió del cargo de secretario de Medio Ambiente por haber puesto en duda la necesidad de una alianza del país con los EE.UU. contra el terrorismo.

Disgusto

Más cuando el Presidente hizo saber a lo largo de la jornada de ayer su bronca con el brote expresivo de los funcionarios de su gobierno en la prensa del domingo. No le gustó nada que Domingo Cavallo lo criticase de pensar más en el partido que en el país por apoyar la candidatura porteña de Rodolfo Terragno. Tampoco que Nicolás Gallo se pusiera de punta con Aníbal Ibarra por las mismas razones proselitistas.

Cuando debió referirse a la seguridad en la Rural
De la Rúa lo rozó con el ala a Mathov, quien trastabilló en su cargo durante un par de horas. Sobre la hora de la cena el propio Presidente pidió hablar con Mathov a quien le aclaró que sus críticas eran a la idea de hablar de la inseguridad, pero que no lo había desmentido.

Dejá tu comentario

Te puede interesar