José Manuel de la Sota se sinceró ayer como el principal beneficiario de los llamados decretos-trampa de convocatoria presidencial, y reconoció que cuando el gobierno lo consultó, apoyó la idea de que los partidos con candidatura única no vayan a internas abiertas y simultáneas. Ante las críticas que mereció esta posición, que hizo suya el gobierno en su intención de complacer un pacto tácito con la dirigente del ARI, Elisa Carrió, De la Sota intentó el camino del medio con una opinión sin mucho sentido y que no anula las impugnaciones: que se debería dejar en libertad a los partidos con lista única de hacer esa interna o no. Como si alguien en esa situación de unicato fuera a privarse, por pura virtud o principismo, de usar esa facultad de mandar a sus afiliados y militantes a intervenir en las internas de sus adversarios. De la Sota defendió la convocatoria a elecciones de su socio político Eduardo Duhalde, al sostener que « esta ley, que permite que los partidos voten en internas abiertas, es muy buena, porque se acaban los dobles discursos, no hay un discurso para adentro de los partidos y otro para afuera». «Es muy bueno que todos los argentinos puedan votar en todos los partidos, porque entonces éstos van a ser más de la gente que de 3 o 4 dirigentes que se los apropian», comentó el precandidato justicialista. •Más libertad
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
No obstante, De la Sota aclaró que «habría que haberle dado más libertad a los partidos. Cuando me consultó el ministro Matzkin, le envié una notita diciéndole que todos aquellos partidos con candidatos únicos, tuvieran ellos la facultad de elegir si llamaban a elecciones a no».
«Nosotros hablamos de que el ARI tiene solamente a la señora Carrió de candidata, pero si el ARI decidiera llamar a elecciones para que el pueblo plebiscite esa candidata, que tenga la libertad de poder hacerlo.»
Dejá tu comentario