La oposición encontró en la anulación de la votación barrial de este año un blanco accesible para disparar contra Mauricio Macri, quien eludió la andanada de críticas que de distintos partidos políticos le hicieron y se concentró en la inauguración de obras para un hospital en La Boca. Ahora, a propuesta del bloque Coalición Cívica que preside Enrique Olivera, el kirchnerismo estudia la sanción de una ley que declararía la emergencia electoral.
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El tema de las comunas le viene facilitando a Elisa Carrió mantener distancia de Macri, a quien su bloque acompañó en todas las decisiones antes y ni bien asumió la jefatura de Gobierno porteño. Por eso ahora la bancada propone que si los padrones electorales tienen fallas que pueden provocar que algunos vecinos no estén incluidos, los mismos se anoten en un CGP para emitir su sufragio como ocurre con los extranjeros en las elecciones locales.
Pero además, la Coalición tiene otro proyecto con el cual quiere modificar las normas electorales para no dependerdel Ministerio del Interior de la Nación y pasarle los deberes al de Seguridad y Justicia de la Capital Federal.
Escrito
No es un detalle menor. La semana pasada la jueza electoral, María Servini de Cubría, elevó un escrito a Macri y a los legisladores donde les explicó que no había contado con ayuda técnica de ningún tipo para elaborar los nuevos padrones que deben responder a la geografía de las comunas. Inclusive, dijo allí la magistrada que sus empleados tuvieron que ir a muchos lugares a verificar las alturas de las calles y que la información de distintas dependencias del Gobierno de la Ciudad no era coincidente. Por eso Servini hizo la advertencia de que los errores en el mapa podrían dejar fuera de los comicios a algunos ciudadanos, pero que en definitiva la aprobación del diagrama queda supeditada al Ministerio del Interior. Es decir, el kirchnerismo que viene criticando a Macri por no convocar a los comicios, es en realidad la última terminal para resolver la puja, ya que, si existieran los padrones, al menos el gobierno porteño no tendría excusa para la postergación de las urnas.
Pero el kirchnerismo está dispuesto a evaluar en las comisiones que correspondan la posibilidad de acompañar la sanción de las leyes que proponen los carriosistas, que el macrismo no acompañará.
En cambio, el oficialismo porteño busca cambiar la ley de comunas para que los cargos electivos de 6 de los 7 miembros de cada zona sean adhonorem.
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