15 de mayo 2003 - 00:00

Debut de Kirchner con su gente en el hotel que fue de la Alianza

Sin esperar a que Carlos Menem confirmara su renuncia a participar del ballottage, Néstor Kirchner se presentó ayer con un discurso de tono enérgico . El presidente electo evitó mostrarse triunfalista, pero acusó a su rival de huir con " cobardía" y de "disparar sobre las instituciones"con su actitud . Aseguró que las encuestas presagiaban para el ex mandatario "una derrota sin precedentes" . Señaló que así "culmina en la Argentina un ciclo histórico signado por los liderazgos excluyentes" . Prometió "mejorar la calidad de las instituciones" y "dar vuelta la página de la historia" . Kirchner realizó un fuerte llamado a la unidad y afirmó que no abandonará sus convicciones "en nombre del pragmatismo". También fustigó a los "grupos del poder económico que en la década pasada se beneficiaron con privilegios".

Debut de Kirchner con su gente en el hotel que fue de la Alianza
Néstor Kirchner decidió ayer dar una conferencia de prensa a media tarde, sin esperar a una definición por parte de Carlos Menem y comenzó pasadas las cuatro. Se trató de la lectura de un discurso, cuya redacción se adjudicó a su esposa Cristina Fernández (ver nota aparte) y que concluyó con un reconocimiento a Daniel Scioli.

Antes de que comenzara, su vocero anticipó que el santacruceño no contestaría ninguna pregunta. Para esos menesteres abundaban en el salón otros más dispuestos a la movilería, como Aníbal Fernández, Rafael Bielsa o Gustavo Béliz y un reeditado Darío Alessandro. Más remisos el vocero Miguel Núñez o el legislador Alberto Fernández.

Kirchner convocó a escuchar su oratoria en el porteño Hotel Panamericano, una elección que según explicaron los organizadores estuvo fundada en la falta de espacio de la Casa de Santa Cruz, también en el centro de la Capital Federal, para recibir al público.

En cambio en el entrepiso del hotel ya se había montado un salón, de nombre también Panamericano, discretamente acicalado con afiches celestes «Argentina Unida», para brindarhoy un seminario de equipostécnicos como cierre de campaña previa al ballottage. La actividad quedó suspendida luego, cuando se conoció la renuncia de Menem a participar de la elección nacional en segunda ronda.

• Objetivos

Media hora antes de lo previsto, los asesores de Kirchner enviaron los requisitos a quienescustodiaban celosamente los detalles de la disposición de sillas y cámaras de TV, las que abundaron de canales locales: un solo lugar en el estrado. Obligaron así a rediagramar el salón -dispuesto para el seminario que no se hará- en pocos minutos, desvistiendo cuatro sitios que se habían ordenado para los oradores, y despejando la primera hilera de sillas del público, reservadas para Roberto Lavagna, Daniel Scioli y Cristina Fernández de Kirchner. Sin embargo, Lavagna no concurrió y los invitados VIP debieron estar de pie porque en el momento que ingresaron apenas pudieron mantenerse a medio metro de la concurrencia que colmó sillas y pasillos.

Kirchner, junto a Scioli y una media docena de acompañantes, ingresaron a través de la cocina del hotel por una puerta lateral del salón disimulada con grandes biombos de madera, que terminaroncayendo al piso al términode la disertación como consecuencia de la superpoblación del lugar, ocupado en su mayoría por medios de toda procedencia y militantes variados.

A esa altura, cuando comenzaba la retirada, circulaba la versión sobre que Menem había presentado su declinación a participar en la segunda vuelta el electoral, ante la Justicia, a través de los apoderados partidarios.

Esa certeza cambió el clima del lugar, ya que el rumor era muy distinto al que acosó a los concurrentes a medida que ingresaban al hotel, sobre que «la incertidumbre seguirá hasta el domingo».

Los presentes apenas, interrumpían de frase en frase la oratoria, con el cántico «se siente se siente Kirchner presidente» y aplausos variados, como cuando se mencionó al final a Scioli. La dupla presidencial, además, posó amable para los fotógrafos antes y después de la disertación. Kirchner de camisa y corbata celeste, Scioli con camisa más clara y corbata amarilla.

Como despedida, una vez que la fórmula se retirara, la tribuna desplegó coros más osados hacia Menem.

Dejá tu comentario

Te puede interesar