Decepcionó Álvarez con sus cambios para el Senado
Una vez, un radical en todo el sentido de la palabra abogó por la supresión del Senado. Fue César "Chacho" Jaroslavsky, más revolucionario y sensato que Carlos Chacho Alvarez, quien ayer presentó, para ese cuerpo, una simple racionalización administrativa. Aunque necesaria y bienvenida cualquier reforma que ahorre dinero, decepcionó su presentación debido a la alharaca previa que había desatado (inclusive, pareciera que esas reducciones presupuestarias en rigor ocultan la investigación del tema de las coimas). Casi de auditor fueron las iniciativas -achicar comisiones y personal-, las que nadie sabe por qué el ex vice no se preocupó por aplicar cuando estuvo al frente de esa cámara. Además, no se entiende -si es que Alvarez realmente se propone un cambio del viejo sistema políticopor qué no asumió ideas como la de Jaroslavsky y no extendió esos recortes de utilería a otros cuerpos, como por ejemplo la Cámara de Diputados (por donde también transitó y jamás dijo nada mientras usufructuaba ventajas y concesiones). Sólo está para el cambio de muebles y para proseguir en la estela de Raúl Alfonsín -a quien exigió enviarle el primer ejemplar de sus proposiciones-, el mismo que aumentó ridículamente el gasto de la cámara, incorporando a un tercer senador, sólo para el beneficio de su partido. Lampedusa cuenta a Alvarez entre sus adeptos.
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Alfonsín se tomó 20 minutos para leer la iniciativa. Aprobó el capítulo de las comisiones del Senado y la idea de hacer un compromiso con todos los postulantes al cuerpo. Para halagarlo, Del Piero le contó que Alvarez había repartido copias del proyecto en el encuentro frentista pero pidió que se las devolvieran al finalizar. «Quiero que la primera copia sea para Alfonsín», comentó que dijo Chacho.
Reiteración
Quedarán sólo 2 de las 7 secretarías del cuerpo legislativo, la Parlamentaria y la Administrativa; y 12 de las 4 direcciones generales. Asimismo, propone crear un digesto administrativo en el cual se publicará la nómina de personal y las actividades de esta ala del Congreso.
Se reducirá en 15% la planta permanente.
Se establece un cupo de 5 empleados por cada senador, con funciones delimitadas que concluirán una vez que finalice el mandato parlamentario.
En lo que atañe a los asesores podrá encomendar una por cada comisión que integre, pudiendo participar en un máximo de 3.
Las reuniones de comisión deberán ser abiertas (tal cual lo establece un proyecto del PJ que nunca se aprobó).
La idea chachista es transformar a las comisiones en un organismo especializado y profesionalizado.
De las 82 existentes (entre permanentes, especiales y bicamerales), deberían quedar 17 comisiones permanentes agrupadas en temáticas, institucionales, sociales y de economía.
De acuerdo con los cálculos que hizo Ricardo Mitre, ex secretario administrativo en la gestión Alvarez, se podrán ahorrar más de $ 37 millones del Presupuesto: a) reducciones en remuneraciones: $ 1,2 millón; b) pasajes aéreos y viáticos: $ 3,5 millones; c) reestructuración de despachos, nombramientos de bloques y comisiones: $ 17 millones; d) telefonía: $ 450.000; e) reducción de la planta permanente: $ 12 millones, y f) eliminación de la Secretaría de Acción Social: $ 3,5 millones.




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