Defensa: empresas piden compre nacional y controlar "importados"

Política

Queja eterna de los proveedores locales que piden reactivar el sector. Proyecto central en la reactivación de la Fabrica de Aviones. Proveedores en la mira.

En el seminario convocado para debatir sobre “Defensa, Tecnología e Industria Aeronáutica Nacional” se escucharon reclamos del sector privado aeroespacial.

Javier Araujo decano de la Universidad de la Defensa (UNDEF) organizó el evento en modo virtual a instancias de un pedido del viceministro de Defensa, Sergio Rossi. El panel contó con funcionarios, especialistas, y empresarios de la Cámara Argentina Aeronáutica y Espacial (CArAE). Mariano De Miguel, subsecretario de Investigación Científica y Política Industrial, moderador, presentó la sesión con eje en la norma que por primera vez cuenta el país para una política cierta de desarrollo, la denominada “ley Rossi”, el Fondo Nacional de la Defensa. Claro, a condición que se cumplan las asignaciones graduales y consecutivas previstas en el texto.

Los primeros en exponer fueron los miembros de la CArAE, y el vicepresidente de la Fábrica Argentina de Aviones (FAdeA) Franco Giuggiolini a los que el subsecretario De Miguel describió como “el panel donde vamos a encontrar personas con conocimiento teórico y experiencia práctica porque ellos mismos son los que protagonizan la realidad, los de la gremial empresaria defienden su interés pero cuando esos intereses son concurrentes con los de la defensa y el desarrollo de la defensa, entonces es un interés general”. Mencionó la presencia de un foráneo del sector pero afín al tema de debate, Tomás Canosa, director de Estudios Económicos de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA). Fabián Oyarbide, CEO de la empresa Redimec srl, socio fundador de la CArAE, que acumula 27 años de trabajo con las Fuerzas Armadas y de Seguridad, afirmó: “tenemos la sensación de ser parias en un país donde se privilegia al que habla otro idioma en lugar del de la propia lengua”. Una frase diplomática que describe la preferencia de opciones extranjeras llave en mano (para equipamiento o servicios técnicos y logísticos) de la conducción militar, de las de seguridad y de otros organismos estatales vinculados con la actividad aeroespacial marginando empresas nacionales. Sobran ejemplos.

Modernización

Los más recientes: en el área de Defensa, se busca modernizar la aviónica del Tucano con proveedores estadounidenses mientras Redimec cuenta con la expertise para la tarea; se adquieren en el exterior piezas para el sistema de oxígeno de emergencia (EOS) del Pampa cuando se acaba de aprobar y certificar el mismo equipo desarrollado en el país por el grupo MBA S.A.; en el Ministerio de Transporte, la Empresa Argentina de Navegación Aérea (EANA) sociedad estatal acudió a la compra directa extranjera para actualizar el sistema AMHS (Sistema de Mensajería para el Servicio de Tránsito Aéreo), los sistemas de mensajería tierra-tierra son usados por las autoridades aeronáuticas para intercambiar información que incluye mapas meteorológicos, boletines de información de vuelo y otros archivos.

En el camino quedó una firma nacional especializada en la materia, Skysoft S.A., también integrante de la CArAE; en el Gobierno de la provincia de Buenos Aires, la Dirección de Seguridad de Servicios y Operaciones Aéreas (DSSOA) de la Policía Bonaerense se apresta a resolver por igual trámite la adquisición de 8 helicópteros monoturbina. Uno diría que los responsables del cumplimiento de la ley de Compre Argentino y Desarrollo de Proveedores Nº 27.437 omiten su aplicación.

En otra parte de la exposición el titular de Redimec dijo, “el tema es que se les da herramientas a los usuarios como son las FF.AA. para poder contratar, lo que hay que hacer es un control cercano para que esos contratos se hagan en el país y no se vayan a buscar soluciones en el exterior como ha sucedido en muchos casos”. Canosa, de ADIMRA, mostró gráficos sobre el crecimiento del mercado internacional de aeronaves y el potencial de desarrollo estratégico que tiene el sector, avanzó sobre un pendiente, la ley de offset. Eslabón clave en el impulso a estándares de calidad internacional de la industria aeroespacial local. Permite compensaciones en transferencia de tecnología, servicios, contrataciones locales por grandes compras al extranjero. Una vez más es objeto de debate en un seminario virtual cuando el mundo, por caso el modelo más cercano en la región, Brasil, lo aplica desde hace décadas, Embraer es su resultado.

A su turno Franco Giuggiolini expuso los negocios de la planta cordobesa, avances en la fabricación del Pampa III, Block II, planes de artillarlo y otras modernizaciones, no mencionó si continúa la idea de instalar un radar de nariz. Ocupó más tiempo en el proyecto del avión Malvina, un “restyling” del IA-100, prototipo diseñado en FAdeA que voló en 2015 y se suspendió en 2016. Prenda del ping pong electoral, fue concebido por el gobierno de Cristina Kirchner se discontinuó con el cambio de signo político del sucesor, Mauricio Macri para reiniciarse tras la asunción de Alberto Fernández. El vice de FAdeA dio una novedad que no se había formalizado; la planta entregará 12 aviones Malvina a la Fuerza Aérea en 2023 y completará los 25 aparatos totales requeridos por la fuerza, en 2024. Todo a soportar por los números del Fondef. El kick off lo dio un crédito de 2,5 millón de dólares otorgado a fines de agosto de 2020 por el Instituto de Ayuda Financiera para Pago de Retiros y Pensiones Militares (IAF). El presidente del IAF, Guillermo Carmona, estuvo entre el centenar de oyentes virtuales del seminario.

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