Las vacaciones de algunos diputados, el temor a sesionar cuando está prevista una marcha de protesta y la falta de acuerdo postergaron ayer la sesión extraordinaria pedida por el macrismo para tratar un pedido de interpelación a Aníbal Ibarra en la Legislatura porteña.
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Recién los diputados se reunirán en el recinto el viernes y no mañana (u hoy como proponían algunos): no quieren sesionar mañana, porque está prevista otra protesta de los familiares de las víctimas de la tragedia de Cromagnon, que, creen, será numerosa; tampoco podían hacerlo hoy, porque no están disponibles los legisladores necesarios y así evitan correr el riesgo de que fracase la votación.
La oposición logró conciliar posturas en la búsqueda de acelerar la renuncia del jefe porteño. Esa oposición la conforman los bloques de la izquierda en parte y los adherentes a Mauricio Macri -mayoría en el recinto, con 22 votos-, quien aleccionó a sus legisladores para que amortigüen la persecución contra su rival político y que se mantengan unidas las dos bancadas que le responden.
Por su lado, la izquierda, que cuenta con un interbloque y suma 10 bancas dispersas, participó el lunes en la marcha de los familiares de las víctimas, pero, a diferencia del macrismo y a su estilo, pide directamente el juicio político al jefe porteño. En esa marcha, el gobierno contabilizó en un estudio que ordenó a su oficina de seguridad activistas que, cree, son de la izquierda más dura.
Poco les quedaba por hacer a las tres legisladoras del ibarrismo contra más de 30 votos, sobre 60, que suman macristas e izquierdistas y el bloque kirchnerista que también aprobaba el pedido de interpelación. Hasta el lunes a la noche, la bancada que preside Diego Kravetz se mostró en duda sobre qué actitud tomar en el recinto cuando se someta a votación el pedido de interpelar a Ibarra. Ayer, definió su postura de votar a favor de la interpelación, pero pedirá el agregado de un segundo artículo en el proyecto, para crear una comisión investigadora de los expedientes de habilitación y más trámites sobre los que tuviera responsabilidad la administración de Ibarra. Pero anoche los legisladores kirchneristas recibieron desde la Casa Rosada, por intermedio de Alberto Fernández, la orden de rechazar cualquier intento de interpelar a Ibarra
• Protagonismo
La idea de la comisión la fogoneó el kirchnerismo, creyendo que, de ese modo, de fracasar el pedido de interpelación, al menos lograría protagonizar algún gesto.
Ayer los presidentes de las bancadas se reunieron a primera hora de la tarde y luego retomaron por la noche el tema. La divergencia la plantearon, por un lado, Jorge Enríquez y, por otro, Kravetz, quienes pretendían que la Legislatura se reuniera hoy y no dejar pasar más tiempo.
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