El kirchnerismo refuerza hoy su presencia en el Gobierno porteño, con la asunción del nuevo secretario de Salud, un hombre de Néstor Kirchner, quien comienza el desembarco en la gestión de Aníbal Ibarra. Hasta ahora, el kirchnerismo contaba con un solo secretario en el staff ibarrista, el de Descentralización, Héctor Capacciolli, además de personal en diferentes dependencias.
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El jefe de Gobierno pondrá hoy en funciones al nuevo secretario de Salud, el titular del hospital público Cosme Argerich, Donato Spacavento, un kirchnerista, allegado al Presidente, que, además, ocupó el Ministerio de Salud durante la intervención federal a Santiago del Estero, a cargo de Pablo Lanusse (con quien confrontó duramente). Ibarra ya había ofertado al gobierno una porción de su gabinete. Lo hizo hace poco más de un mes, en plena crisis política de su gestión y ante el desamparo electoral en que lo dejó el oficialismo al no darle cabida en conformación de las listas para octubre. Sin embargo, la apertura del juicio político, el procesamiento a ex funcionarios de su gabinete y otras cuestiones hicieron optar al gobierno y a Ibarra a postergar la renovación del staff con la que diagramaba el jefe porteño darle oxígeno a su administración.
Otra de las ofertas se realizó al ex Frepaso Eduardo Sigal, hoy abocado a temas del Mercosur en la Cancillería a cargo de Rafael Bielsa. Para Sigal, el puesto, que se volvió a ofrecer la semana pasada, es el que tiene hoy el vicejefe de Gobierno porteño, Jorge Telerman, el área de Desarrollo Social que quedó acéfala cuando renunció el ex arista y actual embajador en Paraguay, Rafael Romá.
El cambio se aceleró con la renuncia de Alfredo Stern, quien adujo razones personales para dejar su cargo en Salud, pero que venía jaqueado por la corporación médica y desgastado tras la tragedia del local Cromañón, donde tuvo a su cargo el operativo de asistencia médica. Ibarra había pensado que José Salinas (hoy subsecretario) ocupara el puesto de Stern, pero una conversación con emisarios del kirchnerismo -entre ellos, su hermana, la senadoraVilma Ibarra- terminó de acordar esta semana la designación con la que el jefe porteño consolida su alianza con el gobierno.
El médico, un especialista en tocoginecología, consultó a Kirchner antes de aceptar el cargo. El Presidente eligió el Argerich como hospital para atenderse en caso de dolencias, por lo cual Spacavento preparó allí una sala especialmente equipada para Kirchner. Ex militante de la JP y compañero de ruta de Dante Gullo durante algún tiempo, el médico se abocó de lleno a la profesión, cuando en 1980 inició su residencia en el Argerich.
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