Si el Congreso funciona como debe o no parecía ser el centro de un informe que presentaron una ONG y una fundación esta semana en el propio centro de la escena: el Senado de la Nación. Pero el encuentro terminó en un duelo entre diputados e investigadores sobre la inexistencia de controles en el Congreso y el oficialismo que profesa cada uno de sus habitantes. Todo estaba preparado para que Poder Ciudadano y la alemana Konrad Adenauer explicaran el resultado de una investigación parlamentaria bajo el título «El Congreso bajo la lupa». Pero en esa encomiable tarea no tuvieron en cuenta que uno de los invitados al panel de presentación, el diputado santafesino Oscar Lamberto, les iba a aguar la fiesta terminando todo con una polémica enfervorizada sobre las luces y sombras de nuestros representantes.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
En realidad, de la disputa quedó que cada una de las partes tenía algo de razón. Los investigadores sentenciaron que el Poder Legislativo está estancado, algo tan cierto como que «ni el Congreso Nacional ni los legisladores proveen un volumen de información suficiente a través de Internet» o que el Congreso «se ha mostrado reticente a controlar al Poder Ejecutivo». Muchas de esas críticas se verificaban diariamente hasta hace poco cuando, por ejemplo, no se podía averiguar en la Cámara de Diputados cómo votó cada legislador en una ley específica o las versiones taquigráficas disponibles databan de seis meses atrás. Pero en este punto parece que el informe presentado llegó tarde, ya que Miguel Balestrini aggiornó el sitio Web de Diputados -como ya lo había hecho el Senado-y ahora (hecho casi milagroso para nuestra imperfecta democracia) puede saberse al día siguiente de la sesión qué hizo cada uno de nuestros representantes. Lamberto, que había sido invitado a ese panel junto al peronista mendocino Celso Jaque, terminó contestando esas y otras críticas al Congreso más duras aun.
Cuando le dijeron que en la Argentina no existía democracia porque el Congreso votaba sólo lo que pretendía el presidente de la Nación, el santafesino sacó su mejor espíritu peronista para contestar: «La cuestión es que acá no hay locos sueltos. Se vota a través de partidos y los bloques representan eso. Que haya un partido que defienda al Presidente es normal acá y en cualquier parte del mundo», y los tapó: «es imposible opinar sobre el sistema de representación política en la Argentina sin considerar que el sistema institucional descansa sobre los partidos políticos».
Más caliente -casi a gritos- se puso la reunión cuando los investigadores recomendaron «derogar el régimen de pensiones graciables, becas y subsidios», a lo que el diputado espetó: «Para eso hay que reformar la Constitución, porque es ahí donde dice que el Congreso otorga pensiones».
En medio del recoleto ambiente del Salón Illia, con infraestructura provista por el propio Senado, Poder Ciudadano y la Konrad Adenauer tocaron otro punto hiriente: el funcionamiento de la Comisión Mixta Revisora de Cuentas, que preside el propio Lamberto.
Ya en tono de ironía, el santafesino les explicó a los becarios e investigadores cómo funciona una comisión y mucho más la suya, encargada de controlar cómo gasta el gobierno, aunque esto sea ex-post: «Nosotros publicamos nuestro presupuesto en Internet, el balance y los dictámenes. ¿Por qué no preguntaron hace cinco años, cuando había 800 expedientes retrasados para controlar?», les contestó.
Dejá tu comentario