29 de diciembre 2003 - 00:00

Duhalde tienta a Kirchner con estatua bolivariana

Casi 200 años después de la aventura unionista de Simón Bolívar, Eduardo Duhalde alterará la agenda presidencial de fin de 2003 para tentar a Néstor Kirchner con un megaproyecto político: conformar una unión sudamericana, equivalente a la que congrega a los países europeos.

Ansioso por lograr que su cargo-en el Mercosur salga del terreno de lo difuso, el bonaerense pidió una cita a Kirchner que le prometió que entre hoy y mañana lo recibirá en Casa de Gobierno. Por eso Duhalde no vacacionó el fin de semana en Pinamar, como tenía previsto.

Y le llevará una oferta que Kirchner, que goza con el aplauso y la fanfarria, no podrá resistir: que antes de abandonar la presidencia pro-tempore del Mercosur en junio próximo, el sureño firme junto a nueve jefes de Estado de América «las bases» de la unión sudamericana.

A mitad de 2004, Kirchner debe entregar a Lula Da Silva, el mando simbólico del bloque. El argentino lo recibió en diciembre pasado del uruguayo Jorge Batlle, que lo cedió sin estridencias ni ovaciones.
Kirchner, en cambio, quiere otorgarle alguna relevancia a ese cargo.

Tiene, en eso sí, a Duhalde como aliado. El bonaerense no oculta su deseo de dotar de trascendencia su rango de presidente supranacional y para eso, pergeñó la reedición del plan Bolívar. Claro que eso no es original: ya Hugo Chávez hizo de aquella gesta una Biblia y hasta rebautizó a su país.

Pero Kirchner, que como Raúl Alfonsín sueña con un tercer movimiento histórico, y como Carlos Menem se ilusiona con quedar registrado en la historia, se embarcará en la aventura diseñada por su aliado de Lomas de Zamora.

Esa unidad tendría que ser la base de una megafusión política que derive en un postura común de los países sudamericanos como bloque con más de 300 millones de habitantes, enormes reservas de hidrocarburos, agua dulce y uno de los mayores productores de alimentos del mundo.

Hay datos que prefiguran el origen del proyecto de unión:

. La incorporación de Perú como país asociado, categoría que tenían hasta ahora Chile y Bolivia. Se concretó en la última cumbre de presidentes donde Kirchner cosechó reproches porque su diatriba contra el FMI «borró» de la agenda mediática temas más relevantes como la adhesión peruana.

. La firma, tras una negociación de 4 años, de un protocolo de entendimiento entre el bloque del sur y la Comunidad Andina, con lo que se incorporan -además de Bolivia, Chile y Perú-Venezuela, Colombia y Ecuador.

. La creación de un organismo supranacional como la Secretaría Permanente del Mercosur, que preside Duhalde, para gestionar como bloque en términos políticos y comerciales.

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