12 de abril 2005 - 00:00

Duhaldistas buscan la paz por Berlín

Como un mecanismo perfecto y aceitado, el duhaldismo se activó ayer para desvanecer el riesgo de un conflicto monumental -y quizá fatal- con Néstor Kirchner y reconstituir las chances de un acuerdo entre el Presidente y Eduardo Duhalde en torno a la brutal interna del PJ.

Luego de una semana agitada, que abrumó de señales belicosas -desde la amenaza de «Duhalde senador» hasta un toreo de imponer a Cristina Fernández sin conciliar con el PJ bonaerense-, desde Buenos Aires brotaron mensajes de distensión y llamados a la concordia.

Hubo, en concreto, tres acciones simultáneas:

1-
Un puñado de intendentes del conurbano se citaron con Aníbal Fernández en la Casa Rosada para pedirle que les gestione una audiencia con Kirchner donde le explicarán que apoyan la gestión presidencial y que alientan una mesa de negociación entre Duhalde y el patagónico para encarrilar la pulseada bonaerense.

2- José María Díaz Bancalari
, jefe del Consejo del PJ provincial y presidente de los diputados peronistas, se subió a la comitiva oficial que ayer, encabezada por Kirchner y Cristina Fernández, viajó hacia Alemania. El nicoleño partió con la premisa de buscar al menos un indicio del Presidente que lo anime a pensar que desea un entendimiento con Duhalde.

3-
Con la oficina de Alberto Fernández como epicentro, continuaron los contactos entre kirchneristas y duhaldistas, para confeccionar una mesa de negociación que contribuya a evitar una guerra definitiva. Derivan allí Bancalari, Juan José Alvarez y, aún recelado, Eduardo Camaño. Aporta también José Pampuro.

Si la semana pasada estuvo cargada de beligerancia duhaldista, la que comenzó ayer revela una postura diametralmente opuesta: salvo un puñado de extremistas, el grueso del duhaldismo -sobre todo los intendentes que tienen que gobernar- empujan para evitar un conflicto.

El mismo salmo tiene previsto recitar en Alemania, ante el Presidente, José María Díaz Bancalari. Ya lo hizo, en sintonía con «Juanjo» Alvarez y Eduardo Camaño, durante el último fin de semana al oído de Alberto Fernández.

Sin embargo, todos esos enlaces pacifistas trazan una frontera precisa y, se presume, irreductible: se promueve la paz con Kirchner pero, al mismo tiempo, se llama al combate «a muerte» contra Felipe Solá y sus aliados kirchneristas.

De hecho, anoche, el Consejo del PJ definió enviarle una nota al gobernador para intimarlo
a que «cumpla la ley» y convoque las internas abiertas para el período que va entre el 23 de abril y el 23 de junio. Solá, sin embargo, ratificó que lee con otros ojos la ley y entre esas fechas hará la convocatoria, pero la primaria se realizará en agosto. Quiere que sea el mismo 7 de agosto de la interna nacional.

En principio, el duhaldismo evitó llevar su pelea a la Justicia porque por dos motivos:

• Por un lado, porque la instancia judicial es de resultado incierto y, por tanto, podríahasta existir un fallo a favor de la interpretación que hace
Solá de la ley de Internas Abiertas.

• Por el otro, porque escucharon comentarios de la Casa Rosada que los animaron a creer que la interna provincial no será simultánea a la nacional porque, aporta la versión,
Kirchner se lo habría pedido expresamente a Solá para despegarse de la pulseada del PJ bonaerense.

Según este esquema -que en La Plata desmienten-
Kirchner preferiría que la interna abierta del 7 de agosto presente a un PJ unido (luego se verá cómo y en qué términos) mientras en otra fecha, se resuelva la batalla interna entre duhaldistas y felipistas.

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